Vóley
01/06/2015
“PELEAR HASTA FINAL DE AÑO”
Priscila Bosio seguirá en el Metropolitano. La opuesta habló sobre su llegada al club y su presente con la selección Argentina.
La rosarina de 21 años se puso la azul y blanca en 2015 para disputar la Liga Argentina que finalizó con un agridulce tercer puesto para Gimnasia. Sin embargo, Bosio se mantuvo en el equipo y seguirá en las competencias de la Metropolitana. A su vez, la opuesta concentra entre semana con el seleccionado mayor.
Priscila habló para nuestro medio y comenzó con su llegada a las Lobas, “fue algo lindo porque la gente las sigue mucho, las apoyan un montón. Es un grupo que está muy unido y viene trabajando hace muchos años, eso me ayudó a insertarme más rápido porque solo tuve que enganchar el ritmo de ellas. Me sumo al objetivo de las chicas y la gente de pelear hasta final de año”.
Al igual que otras jugadoras, Bosio destacó a los triperos y su acompañamiento, “Gimnasia es como una familia, la gente se acerca, te pregunta como estas y se involucra bastante en la vida de las jugadoras y capaz que no deberían pero lo hacen porque les nace así. Está buenísimo y a una la hace sentir contenida”.
No la tiene nada fácil. Desde su convocatoria al seleccionado mayor, la opuesta concentra de lunes a viernes en el Cenard y los fines de semana juega para el primer equipo albiazul y la categoría Sub 21 del club. Acerca de esta rutina dijo, “te cansa un poco físicamente pero vine con esa meta desde mi casa. Necesito jugar, tener minutos en cancha y es lo que busco. Estoy contenta y le quiero seguir metiendo para adelante con los objetivos que tengo en claro”.
El ritmo de vida como jugadora de voley puede restarle en otros aspectos como el estudio y la familia, “La vengo llevando bastante bien. Con la Facu vengo un poco perdida pero trato de seguir el ritmo en la semana leyendo algo. Mientras que en lo familiar me siento bien porque me han podido venir a visitar y en los fines de semanas libres tengo pensado irme a Rosario para cargar un poco de pilas. Se extraña bastante y estar con la familia ayuda a recomper un poco lo psicológico. Es parte de la vida que una elige”, explicó.
Es la primera convocatoria al seleccionado mayor pero Priscila mantiene las esperanzas de jugar en un año cargado de competencias para el combinado albiceleste. “Ojalá pueda viajar a algún torneo, por ahora está dentro de mis objetivos. Fue todo un logro llegar a entrenar y estar convocada. Falta unos días para que el entrenador seleccione a las jugadoras para ir a la primera competencia, pero si formo parte o no, lo importante es sentirme parte del equipo. Recién llego al grupo y no se si viajaré en los primeros torneos, pero tampoco lo veo imposible y quiero seguir entrenando igual”, finalizó.
Priscila habló para nuestro medio y comenzó con su llegada a las Lobas, “fue algo lindo porque la gente las sigue mucho, las apoyan un montón. Es un grupo que está muy unido y viene trabajando hace muchos años, eso me ayudó a insertarme más rápido porque solo tuve que enganchar el ritmo de ellas. Me sumo al objetivo de las chicas y la gente de pelear hasta final de año”.
Al igual que otras jugadoras, Bosio destacó a los triperos y su acompañamiento, “Gimnasia es como una familia, la gente se acerca, te pregunta como estas y se involucra bastante en la vida de las jugadoras y capaz que no deberían pero lo hacen porque les nace así. Está buenísimo y a una la hace sentir contenida”.
No la tiene nada fácil. Desde su convocatoria al seleccionado mayor, la opuesta concentra de lunes a viernes en el Cenard y los fines de semana juega para el primer equipo albiazul y la categoría Sub 21 del club. Acerca de esta rutina dijo, “te cansa un poco físicamente pero vine con esa meta desde mi casa. Necesito jugar, tener minutos en cancha y es lo que busco. Estoy contenta y le quiero seguir metiendo para adelante con los objetivos que tengo en claro”.
El ritmo de vida como jugadora de voley puede restarle en otros aspectos como el estudio y la familia, “La vengo llevando bastante bien. Con la Facu vengo un poco perdida pero trato de seguir el ritmo en la semana leyendo algo. Mientras que en lo familiar me siento bien porque me han podido venir a visitar y en los fines de semanas libres tengo pensado irme a Rosario para cargar un poco de pilas. Se extraña bastante y estar con la familia ayuda a recomper un poco lo psicológico. Es parte de la vida que una elige”, explicó.
Es la primera convocatoria al seleccionado mayor pero Priscila mantiene las esperanzas de jugar en un año cargado de competencias para el combinado albiceleste. “Ojalá pueda viajar a algún torneo, por ahora está dentro de mis objetivos. Fue todo un logro llegar a entrenar y estar convocada. Falta unos días para que el entrenador seleccione a las jugadoras para ir a la primera competencia, pero si formo parte o no, lo importante es sentirme parte del equipo. Recién llego al grupo y no se si viajaré en los primeros torneos, pero tampoco lo veo imposible y quiero seguir entrenando igual”, finalizó.