Varios
15/10/2009
UN TIPAZO
Te adelantamos el artículo editorial número 82 de Letra G, dedicado a Marito Díaz, un tripero de ley.
Con motivo de cumplirse 100 programas de Letra G Radio, el staff decidió convocar al estudio al Coordinador del fútbol profesional de Gimnasia, Marito Díaz.
El tipo, desde un primer momento aseguró su presencia e incluso, cuando fue consultado por tercera vez respondió “quédense tranquilos, si dije que voy no hace falta volver a preguntar”. Y así fue. Ni bien terminó el partido de la Selección, en medio de una tormenta que rajaba la tierra, Marito llegó a la radio acompañado de su hijo Federico.
El saludo fue como entre triperos: sentido y sincero. Nadie tenía compromisos allí, pero de todas maneras, quienes hacemos Letra G, quedamos paralizados al recibir los obsequios del invitado: un banderín oficial de Gimnasia y una carta conmovedora, firmada por él, por el tripero que tiene el privilegio y la responsabilidad de representar a cada hincha adentro de la cancha.
“Seguro que hay hinchas más fanáticos que yo, incluso seguramente hay mejores hinchas, que han hecho más cosas por el Club, y por eso soy un agradecido de la vida” dijo Marito, contando cada anécdota con toda la pasión que puede tener un padre hablándole a su hijo.
La charla fue amena y algo extensa para los tiempos de la radio. Era imposible dejar de hablar y de hecho ya se pautó un asado para seguirla.
Se habló de actualidad, del plantel, de historia, de vivencias de todo tipo y por supuesto de lo que viene.
Después, se venía la fiesta de la Agrupación Gimnasia y Nada Más de modo que lo liberamos ya que Marito y Federico iban para allá “esta noche vamos a la fiesta, mañana a la del Gato Sessa… siempre que podemos estamos. A veces me complico con las concentraciones, pero hay que estar en todos lados”, comentó.
El programa continuó por un rato, luego vinieron los sorteos y nos despedimos hasta la próxima. Luego del programa, aunque todavía en el estudio retomamos la carta, la leímos en voz alta y luego de un profundo silencio, con un nudo la garganta, alguien dijo: “es un tipazo…”
Pensamos en que debíamos haberla leído al aire, pero concluimos en que no, en que era mejor vivir ese momento entre nosotros ya que eso nos fortalecería como grupo.
“100 veces gracias” decía, “por el empeño puesto en todo lo que hacen, por la capacidad demostrada, por sus fuerzas (a pesar de los palazos), por comunicarse con la familia tripera con la mejor onda. Gracias por no olvidar a Oscar Montesinos y por tener bien en lo alto la bandera que cuidó siempre Oscar Tabia. Gracias por trabajar en silencio y de corazón, gracias por entender que al Lobo lo hace grande su gente”. Gracias por hacer que nuestro Gimnasia sea cada vez más grande…”. Y finalizó… “La historia nos hizo grandes y los grandes no abandonan jamás”.
Marito, frente a esto sólo podemos decirte: gracias a vos… tripero viejo.
Letra G
El tipo, desde un primer momento aseguró su presencia e incluso, cuando fue consultado por tercera vez respondió “quédense tranquilos, si dije que voy no hace falta volver a preguntar”. Y así fue. Ni bien terminó el partido de la Selección, en medio de una tormenta que rajaba la tierra, Marito llegó a la radio acompañado de su hijo Federico.
El saludo fue como entre triperos: sentido y sincero. Nadie tenía compromisos allí, pero de todas maneras, quienes hacemos Letra G, quedamos paralizados al recibir los obsequios del invitado: un banderín oficial de Gimnasia y una carta conmovedora, firmada por él, por el tripero que tiene el privilegio y la responsabilidad de representar a cada hincha adentro de la cancha.
“Seguro que hay hinchas más fanáticos que yo, incluso seguramente hay mejores hinchas, que han hecho más cosas por el Club, y por eso soy un agradecido de la vida” dijo Marito, contando cada anécdota con toda la pasión que puede tener un padre hablándole a su hijo.
La charla fue amena y algo extensa para los tiempos de la radio. Era imposible dejar de hablar y de hecho ya se pautó un asado para seguirla.
Se habló de actualidad, del plantel, de historia, de vivencias de todo tipo y por supuesto de lo que viene.
Después, se venía la fiesta de la Agrupación Gimnasia y Nada Más de modo que lo liberamos ya que Marito y Federico iban para allá “esta noche vamos a la fiesta, mañana a la del Gato Sessa… siempre que podemos estamos. A veces me complico con las concentraciones, pero hay que estar en todos lados”, comentó.
El programa continuó por un rato, luego vinieron los sorteos y nos despedimos hasta la próxima. Luego del programa, aunque todavía en el estudio retomamos la carta, la leímos en voz alta y luego de un profundo silencio, con un nudo la garganta, alguien dijo: “es un tipazo…”
Pensamos en que debíamos haberla leído al aire, pero concluimos en que no, en que era mejor vivir ese momento entre nosotros ya que eso nos fortalecería como grupo.
“100 veces gracias” decía, “por el empeño puesto en todo lo que hacen, por la capacidad demostrada, por sus fuerzas (a pesar de los palazos), por comunicarse con la familia tripera con la mejor onda. Gracias por no olvidar a Oscar Montesinos y por tener bien en lo alto la bandera que cuidó siempre Oscar Tabia. Gracias por trabajar en silencio y de corazón, gracias por entender que al Lobo lo hace grande su gente”. Gracias por hacer que nuestro Gimnasia sea cada vez más grande…”. Y finalizó… “La historia nos hizo grandes y los grandes no abandonan jamás”.
Marito, frente a esto sólo podemos decirte: gracias a vos… tripero viejo.
Letra G