Varios
12/12/2008
A NO DEJARLO PASAR
Dos situaciones diferentes del partido con Boca que no pueden pasar desapercibidas. Qué mal que está el fútbol.
Minutos antes del partido con Boca, jugado en el estadio Ciudad de La Plata, un hincha tripero llamado Daniel Quiroz cayó a al foso que separa la cabecera norte con el campo de juego.
La desgracia (que incluye negligencia, irresponsabilidad e incoherencia) es que allí no había agua como corresponde. Por lo tanto, el hincha cayó al suelo desde una altura aproximada a los diez metros, lo que le generó fractura de maxilar y politraumatismos varios. Por fortuna, luego de ser trasladado al Hospital de Gonnet quedó fuera de peligro.
Esta situación genera indignación en el pueblo tripero ya que mucho se había hablado acerca de ir a jugar el partido al estadio de 25 y 32. Gimnasia tiene su Estadio y ya está comprobado que no es más riesgoso que el Ciudad de La Plata.
Las presiones políticas generan este tipo de cuestiones que luego se intentan tapar mediante cualquier excusa.
Es la segunda vez que ocurre algo similar. En el partido con River del 7 de octubre también se estuvo cerca de la tragedia. ¿estarán esperando que ocurra una muerte para actuar en consecuencia?
¿Y EL FISCAR ROMERO… AHORA NO ACTÚA DE OFICIO?
Fue muy evidente y también causó mucha indignación la situación que surgió durante la transmisión del partido entre Gimnasia y Boca por la pantalla de TyC Sports.
En el medio del partido y mientras el relator hacía una pausa, Tití Fernández comentó al aire tener la información precisa y muy confiable de que los jugadores de Gimnasia cobrarían una incentivación en caso de ganarle el partido al Xeneize.
Minutos después, el comentarista continuó con la falta: “es más, también, esa misma persona me dice que los jugadores del Lobo van a recibir un importante premio en caso de que al menos se logre un empate”.
Al margen de la suspicacia de la gente, un comunicador no puede ser cómplice de un delito como lo es la incentivación. La AFA considera esto con la misma gravedad que el soborno, por lo tanto, si Fernández tiene la información precisa y lo comunica públicamente, algún fiscal podría intervenir para resolver el delito. El periodista tiene derecho a reservar su fuente, pero el fiscal también tiene las herramientas para hacer justicia aclarando la cuestión.
La desgracia (que incluye negligencia, irresponsabilidad e incoherencia) es que allí no había agua como corresponde. Por lo tanto, el hincha cayó al suelo desde una altura aproximada a los diez metros, lo que le generó fractura de maxilar y politraumatismos varios. Por fortuna, luego de ser trasladado al Hospital de Gonnet quedó fuera de peligro.
Esta situación genera indignación en el pueblo tripero ya que mucho se había hablado acerca de ir a jugar el partido al estadio de 25 y 32. Gimnasia tiene su Estadio y ya está comprobado que no es más riesgoso que el Ciudad de La Plata.
Las presiones políticas generan este tipo de cuestiones que luego se intentan tapar mediante cualquier excusa.
Es la segunda vez que ocurre algo similar. En el partido con River del 7 de octubre también se estuvo cerca de la tragedia. ¿estarán esperando que ocurra una muerte para actuar en consecuencia?
¿Y EL FISCAR ROMERO… AHORA NO ACTÚA DE OFICIO?
Fue muy evidente y también causó mucha indignación la situación que surgió durante la transmisión del partido entre Gimnasia y Boca por la pantalla de TyC Sports.
En el medio del partido y mientras el relator hacía una pausa, Tití Fernández comentó al aire tener la información precisa y muy confiable de que los jugadores de Gimnasia cobrarían una incentivación en caso de ganarle el partido al Xeneize.
Minutos después, el comentarista continuó con la falta: “es más, también, esa misma persona me dice que los jugadores del Lobo van a recibir un importante premio en caso de que al menos se logre un empate”.
Al margen de la suspicacia de la gente, un comunicador no puede ser cómplice de un delito como lo es la incentivación. La AFA considera esto con la misma gravedad que el soborno, por lo tanto, si Fernández tiene la información precisa y lo comunica públicamente, algún fiscal podría intervenir para resolver el delito. El periodista tiene derecho a reservar su fuente, pero el fiscal también tiene las herramientas para hacer justicia aclarando la cuestión.