Varios

ESTAMOS A TIEMPO

<b><small><i>Opinión</i></small></b> Transformar el dolor y la bronca por el impulso instintivo de los Triperos de no dejarnos morir.

Perder de la manera en que se perdió tiene una consecuencia feroz: desestabilizar el optimismo y volver difusos los objetivos. En definitiva, son tres puntos que no se obtuvieron pero lo que más duele es la forma, ese sabor a nada que queda impregnado en el paladar de cada hincha.

A días de haber caído frente al rival por excelencia a vencer, la realidad tripera parecería ser un caos lleno de interrogantes donde el pánico a lo que puede llegar, se presenta con más fuerza que un pensamiento positivo de la situación.

En verdad, no hay puntos alentadores para destacar pero la alternativa no es destruir lo poco que queda; solamente por una razón: porque si destrozamos lo que nos mantiene golpeados pero de pie, indefectiblemente, todo se terminará.

Eso que aún tenemos, eso que parecería haberse quebrado, es el pensamiento constructivo. Esto no significa que no discutamos y que no nos enojemos; porque si hay algo que nos caracteriza, es nuestra forma visceral de entender a nuestros colores.

Sin embargo, la clave de esto es no volvernos locos, e intentar comprender que por más que a veces decepcione considerablemente, el equipo que sale a la cancha lleva puesta la camiseta más importante del mundo y a partir de aquí, y desde algún ínfimo y mínimo instinto de optimismo debemos apostar a ellos y tirar como sea para que las cosas tomen un rumbo más alentador.

Quedan pocas fechas para que una vez más se vuelvan a mezclar las cartas y el juego sea otro, pero todavía este partido no terminó y los puntos a diputarse serán fundamentales de cara al fututo. Para esto, las ganas de seguir y de salir adelante serán fundamentales.

Sí, ya sabemos; ya entendemos Triperos que es muy difícil soportar agarrarse la cabeza y expulsar en un suspiro la bronca y la furia que nos regala este presente; pero es necesario persistir, seguir adelante como sea… aunque cueste seguir insistiendo en que todo puede ser mejor y así, hacerle frente a este cruel legado antes que todo esfuerzo se vuelva nulo. El momento es ahora, no bajemos los brazos porque todavía estamos a tiempo.


Por Germán Verne