Varios
03/04/2008
LO DEL BOSQUE ES POLÍTICO
Queda claro que la negativa del Coprosede no tiene nada que ver con las obras. Hay mucha indignación pero seguirá la lucha.
Muchas fueron las exigencias que el organismo de seguridad le impuso a Gimnasia para poder jugar en el Bosque el próximo domingo frente a Olimpo. Pero sin embargo, luego de haber realizado cada una de las obras solicitadas, el Coprosede insiste con un informe que no llegará hasta dentro de un mes por lo menos.
Está claro; cada paso hacia delante, significa uno hacia atrás. Y cada obra que se realice en el predio de 60 y 118 significará una excusa para que, desde la provincia, se niegue la posibilidad de volver a jugar en el Bosque.
Es incesante el paso de trabajadores por el predio. Están arreglando las tribunas, pintando, levantando paredones, cambiando alambrados nuevos por otros más nuevos y un montón de tareas más. Pero a fin de cuentas, la decisión no contempla nada de eso. Sino que se limita a recibir, desde el ámbito político, un pulgar arriba o abajo.
Ya se dijo desde este medio y hoy se confirma. La decisión de no jugar en el Bosque es política. Por eso, más allá de las obras que se realicen, habrá que buscar un guiño del gobernador, y si es necesario, de la Presidenta, para volver a casa.
Es lamentable decirlo, pero en un país corrupto, donde las decisiones se toman de acuerdo a intereses políticos, económicos y de poder, no queda otra alternativa que entrar en el juego.
Esto no significa que estemos de acuerdo en hacerlo. Para nada. Sino simplemente demuestra que la inoperancia de la clase dirigente atrasa a la sociedad. A la misma sociedad que una vez corrompida, pelea por su porción de torta y para obtenerla es capaz de cualquier cosa. Algunos, lo llaman violencia en el fútbol.
De todas formas hay que seguir. Queda una remota chance de que aprueben un informe privado (el Coprosede pide uno de la UTN -que está en curso y le costó al Club 20 mil pesos aproximadamente-), pero es muy difícil.
En el medio, al plantel albiazul no lo dejan entrenar en el estadio de 25 y 32, habilitan el Bosque para un amistoso al que acuden más de 10 mil hinchas, se cae un terraplén de tierra en el estadio Ciudad de La Plata y nadie dice nada. Se producen incidentes de todo tipo y pasan desapercibidos. Y la historia de siempre.
Pero el Tripero ya lo demostró. Nunca abandona, de modo que esta lucha seguirá hasta conseguir el objetivo común. No será con Olimpo, tal vez no se llegue a los partidos con los jujeños y con Arsenal. Bueno, habrá que apuntar todo al futuro. Donde, de una vez por todas, la política sirva para representar al pueblo y no para destruirlo.
Por Ariel Fridman
Está claro; cada paso hacia delante, significa uno hacia atrás. Y cada obra que se realice en el predio de 60 y 118 significará una excusa para que, desde la provincia, se niegue la posibilidad de volver a jugar en el Bosque.
Es incesante el paso de trabajadores por el predio. Están arreglando las tribunas, pintando, levantando paredones, cambiando alambrados nuevos por otros más nuevos y un montón de tareas más. Pero a fin de cuentas, la decisión no contempla nada de eso. Sino que se limita a recibir, desde el ámbito político, un pulgar arriba o abajo.
Ya se dijo desde este medio y hoy se confirma. La decisión de no jugar en el Bosque es política. Por eso, más allá de las obras que se realicen, habrá que buscar un guiño del gobernador, y si es necesario, de la Presidenta, para volver a casa.
Es lamentable decirlo, pero en un país corrupto, donde las decisiones se toman de acuerdo a intereses políticos, económicos y de poder, no queda otra alternativa que entrar en el juego.
Esto no significa que estemos de acuerdo en hacerlo. Para nada. Sino simplemente demuestra que la inoperancia de la clase dirigente atrasa a la sociedad. A la misma sociedad que una vez corrompida, pelea por su porción de torta y para obtenerla es capaz de cualquier cosa. Algunos, lo llaman violencia en el fútbol.
De todas formas hay que seguir. Queda una remota chance de que aprueben un informe privado (el Coprosede pide uno de la UTN -que está en curso y le costó al Club 20 mil pesos aproximadamente-), pero es muy difícil.
En el medio, al plantel albiazul no lo dejan entrenar en el estadio de 25 y 32, habilitan el Bosque para un amistoso al que acuden más de 10 mil hinchas, se cae un terraplén de tierra en el estadio Ciudad de La Plata y nadie dice nada. Se producen incidentes de todo tipo y pasan desapercibidos. Y la historia de siempre.
Pero el Tripero ya lo demostró. Nunca abandona, de modo que esta lucha seguirá hasta conseguir el objetivo común. No será con Olimpo, tal vez no se llegue a los partidos con los jujeños y con Arsenal. Bueno, habrá que apuntar todo al futuro. Donde, de una vez por todas, la política sirva para representar al pueblo y no para destruirlo.
Por Ariel Fridman