Varios
14/02/2008
IMAGEN DUAL
Así nos ven. En el ingreso del plantel tripero al estadio de Tigre uno de esos locos lindos tenia una replica del Bosque.
Leo se llama este luthier que vive en el delta del Tigre, a casi dos horas del puerto de frutos y cuyo principal hobby es armar estadios a escala para venderlos a aquellos fanas del fútbol. De pibe los hacia por hobby, ahora al recibir tantos halagos le vio la veta comercial.
Al acercarnos le preguntamos por qué en la puerta donde ingresa la prensa y los planteles tenía una maqueta del estadio del Bosque y ante nuestra sorpresa nos contó que no tiene muchos estadios hechos y que el de Gimnasia es un referente de estadios, junto con el de los grandes.
Embargado de una sensación de tristeza, añoranza, emoción y ansiedad; y sin salir del asombro, volvimos a preguntarle por qué Gimnasia y por qué un pibe que vive alejado de los medios de comunicación y casi sin señal en su celular hace un viaje de 2 horas en lancha y otro tanto menos en micro para trasladar algo tan frágil como un estadio a escala realizado en madera balsa y cartón micro corrugado. Y Leo nos respondió que es porque ama el fútbol y no sabe de colores más allá de que a pesar de ser hincha de San Lorenzo ahora su corazón tire por el cuadro de la zona en que habita. Nos contó también que le bastó ir una sola vez al Bosque para conocer el estadio del Lobo y enamorarse por completo para realizar la maqueta con sólo recordarlo, sin bosquejos ni fotos.
Después vino su pregunta obligada, ¿porque no juegan más ahí? tras la respuesta que ya es casi obvia y con el agregado del deseo por volver nos topamos con un tipo que sabia de Muñoz y toda la historia "porque sé que algo malo hizo, sino ustedes estarían jugando ahí".
Luego, desde la platea local, entre los tantos insultos hacia el publico tripero no faltó el "no tienen cancha, la comparten, alquilan, son un desastre, dan vergüenza". Y lo peor es que tienen razón.
De ahí la imagen dual de alguien que sabe que lo mejor para el Lobo es su hábitat natural, el Bosque y otro que nota la desventaja y el dolor que surge de jugar en un estadio frío y cargado de corrupción.
Para contactarse con Leo se pueden comunicar por mensaje de texto o vía telefónica al 011-15-62662482.
Por Víctor Díaz
Al acercarnos le preguntamos por qué en la puerta donde ingresa la prensa y los planteles tenía una maqueta del estadio del Bosque y ante nuestra sorpresa nos contó que no tiene muchos estadios hechos y que el de Gimnasia es un referente de estadios, junto con el de los grandes.
Embargado de una sensación de tristeza, añoranza, emoción y ansiedad; y sin salir del asombro, volvimos a preguntarle por qué Gimnasia y por qué un pibe que vive alejado de los medios de comunicación y casi sin señal en su celular hace un viaje de 2 horas en lancha y otro tanto menos en micro para trasladar algo tan frágil como un estadio a escala realizado en madera balsa y cartón micro corrugado. Y Leo nos respondió que es porque ama el fútbol y no sabe de colores más allá de que a pesar de ser hincha de San Lorenzo ahora su corazón tire por el cuadro de la zona en que habita. Nos contó también que le bastó ir una sola vez al Bosque para conocer el estadio del Lobo y enamorarse por completo para realizar la maqueta con sólo recordarlo, sin bosquejos ni fotos.
Después vino su pregunta obligada, ¿porque no juegan más ahí? tras la respuesta que ya es casi obvia y con el agregado del deseo por volver nos topamos con un tipo que sabia de Muñoz y toda la historia "porque sé que algo malo hizo, sino ustedes estarían jugando ahí".
Luego, desde la platea local, entre los tantos insultos hacia el publico tripero no faltó el "no tienen cancha, la comparten, alquilan, son un desastre, dan vergüenza". Y lo peor es que tienen razón.
De ahí la imagen dual de alguien que sabe que lo mejor para el Lobo es su hábitat natural, el Bosque y otro que nota la desventaja y el dolor que surge de jugar en un estadio frío y cargado de corrupción.
Para contactarse con Leo se pueden comunicar por mensaje de texto o vía telefónica al 011-15-62662482.
Por Víctor Díaz