El partido fue un trámite para Gimnasia. Pero no porque el Lobo atraviese un presente futbolístico notable ni mucho menos, sino por la flojísima actualidad de Acassuso.
El equipo de Ariel Pereyra, quien lleva cuatro ganados en cuatro jugados, resolvió el pleito en el segundo tiempo, y cuando apretó el acelerado pudo golear sin demasiados problemas a su rival.
Franco Torres, Renzo Giampaoli y Nicolás Barros Schelotto, con otro golazo, sacaron pasaje para los octavos de final de la Copa Argentina, donde el Tripero espera por Riestra o San Lorenzo.
No hay mucho de análisis. Gimnasia lo ganó por el peso propio de su plantel, en contraste con un equipo ampliamente inferior.
Párrafo aparte para la hinchada del Lobo, que volvió a copar Caseros en día y horario ridículos, y que incluso tuvo que volver a soportar el destrato de la Policía. El grueso de la gente entró al estadio en la mitad del primer tiempo.
Se vienen dos partidos decisivos por el certamen local. Primero, Belgrano en Córdoba; luego, Argentinos Juniors en el Bosque. Allí Gimnasia deberá demostrar si está para algo más que simplemente subsistir en Primera.