No fue la mejor versión de Gimnasia, pero alcanzó para lograr tres puntos clave: el Lobo superó con lo justo a Estudiantes de Río Cuarto y se metió de lleno en la pelea por la clasificación.
Sin Nacho Fernández, suspendido, al Tripero le faltó el generador de juego que marcara diferencias en el mediocampo. El trinomio Max-Seoane-Miramón funcionó para la contención, pero no trajo frutos en ataque.
Aun así, ante un rival muy pobre, Gimnasia pudo abrir la cuenta penal, luego de que Medina sancionara una clara falta sobre Silva Torrejón. El Chelo Torres aseguró el disparo, fuerte, abajo y cruzado, y provocó el único grito de gol de la tarde en 60 y 118.
Tercera victoria al hilo (contando Copa Argentina) del equipo que conduce Ariel Pereyra. Con muchas cosas a corregir, sí, pero con cierto tinte de sabe bien qué es lo que se busca. ¿Y qué busca Gimnasia? Ir partido a partido y competir en los dos frentes. Por lo pronto, el miércoles volverá al ruedo en Copa Argentina, cuando enfrente a Acassuso en Caseros.
Luego, quedará pensar en las últimas dos finales de esta priemra fase del Apertura: Belgrano en Córdoba y Argentinos Junios en el Bosque. Será a todo o nada. Mientras, Torres de ilusión.