Lo de hoy hay que tomarlo como un tropiezo, aunque deja serios interrogantes de cara al futuro próximo, que será nada más ni nada menos que el clásico ante Estudiantes.
Gimnasia no hizo pie en cancha de Barracas Central. En realidad, lo jugó de igual a igual en trámite parejo, pero todo se le fue de las manos en sendos errores defensivos que desnudaron problemas considerables, otra vez.
Insfrán, inseguro en 2026, volvió a dar ventaja: en ambos goles tuvo responsabilidad directa. Y también la defensa, que no acertó en los despejes y que volvió a cometer faltas innecesarias. Por eso Gimnasia perdió esta tarde. Por eso, y porque anduvo torcido adelante, donde incluso sobresalió la figura del arquero del Guapo. Todo en contra.
El mejor del Lobo fue Nacho Fernández. Siempre pelota al suelo, la llevó al pie y la entregó limpita. No puede solo. Necesita socios y hoy no los tuvo.
Cabe replantearse el sistema. Quizá, Max pueda brindar más equilibrio con aporte desde la marca. Esto, sin la necesidad de tocar al trinomio que componen los Nachos junto a Barros Schelotto. ¿Por qué no un 4-4-2 clásico? Franco Torres o Merlo deberán salir del equipo, en tal caso.
Zaniratto deberá trabajar durante la semana y enfocarse en el rival de toda la vida. Tiene con qué: hay que ordenar un poco el tablero y jugar con el corazón en la mano.
Agustín Colianni