Fútbol

¡TRIUNFO VITAL!

Gimnasia hizo un gran partido en Avellaneda y le ganó bien a Racing 1 a 0 con gol de Benjamín Domínguez. El Lobo se plantó con firmeza y cortó la racha negativa para volver a tomar vuelo. ¡Dale, Tripa!

Recuperó la memoria. Eso pasó con Gimnasia esta noche en Avellaneda. Aunque en verdad, el Lobo ya había dado muestras de signos vitales días atrás frente a Rosario Central, pese al resultado final desfavorable.

Hoy el Lobo se plantó bien en el Cilindro, fue ordenado e inteligente y disminuyó a Racing a su mínima expresión. Lo hizo con firmeza atrás, buen manejo en el mediocampo y explosión adelante.

La figura de la noche fue Benjamín Domínguez. El pibe hizo un partido consagratorio, justo cuando en las horas previas sonó con fuerza un interés de Talleres de Córdoba. Lo cierto es que el atacante tripero fue una pesadilla ineludible para toda la defensa de Racing, marcó el gol, pudo haber marcado otro, metió asistencias y siempre sacó a pasear a los rivales.


Méndez ejecutó un planteo sumamente eficaz para contrarrestar a un rival complejo y repleto de jugadores de jerarquía. Se cerró bien abajo con línea de 5, pero siempre soltó a Pintado y a Rodríguez para sumarlos al ataque. Así, con Lucas Castro como abanderado de juego en la mitad del campo, el Lobo dominó el trámite.

Domínguez marcó el único gol del partido promediando el primer tiempo, tras un buen centro de Pintado desde la derecha.

En el entretiempo, Costas mandó cuatro cambios a la cancha, lo que reflejaba a las claras la superioridad de Gimnasia, que en la segunda mitad tuvo varias contras inmejorables para liquidar el asunto. Se lo perdieron Zalazar, Domínguez y Castillo en situaciones netas de gol.

Sobre el final, el sinvergüenza de Arasa, que se la pasó cobrando las chiquitas para la Academia, marcó una mano absolutamente casual de Cortazzo dentro del área y le regaló a Racing la chance del empate. ¿El VAR? Bien, gracias. Se hizo justicia y Martínez la reventó contra el travesaño.

Gimnasia se abrazó a una victoria sumamente necesaria. No solamente porque corta una racha negativa de cuatro derrotas al hilo, sino porque bridan certezas de que el equipo está vivo, y que, con algunos ajustes y refuerzos, puede volver a ser lo que era.





Agustín Colianni