EN CAÍDA LIBRE
A Gimnasia no le sale una y volvió a perder. El Lobo hizo méritos para ganarlo, pero pagó carísimo la falta de efectividad en ofensiva. Así, cayó 1-0 ante R. Central en el Bosque y llegó a la cuarta derrota al hilo. El ¿refuerzo? Esquivel entró y vio la roja diez minutos más tarde.
Cuando las cosas andan mal, todo se hace cuesta arriba. Todo. Incluso jugando bien, yendo al frente y poniendo contra las cuerdas a Rosario Central, al Lobo no le alcanzó en el Bosque, perdió y cosechó su cuarta derrota al hilo.
Pese a las bajas, al plantel corto y a la jerarquía escasa, Gimnasia fue a buscar el partido de entrada. En general, dominó el trámite, pero pagó muy caro la falta de efectividad en el área de enfrente. Uno, por mala puntería. Dos, porque Broun fue la figura de la tarde con tapadas espectaculares. Y en la primera que tuvo, allá a mediados del segundo tiempo, el Canalla la mandó a guardar con cierta responsabilidad de Ledesma y después de que Cortazzo la perdiera de manera inadmisible en la mitad del terreno.
Eso pasa cuando los muy pibes son arrojados de prepo a la cancha por la carencia de jugadores de peso que puedan bancar el momento. Así, hoy le tocó debutar al chico Primante: manotazo de ahogado de un buen entrenador al que la dirigencia le negó recursos, y que, en conferencia de prensa, confesó que no es el mejor momento para hacerdebutar a los pibes, pero es lo que hay.
Otro que debutó fue el ¿refuerzo? Esquivel. En 10 minutos le mostraron dos tarjetas amarillas y se fue a las duchas.
Gimnasia profundizó su mal momento y está en caída libre. Encima, se vienen partidos jodidísimos: Racing en Avellaneda, River en el Bosque y Belgrano en Córdoba. Cero puntos en cuatro partidos. Nadie, ni el más pesimista de los pesimistas, imaginaba esta situación cuando llegó el receso.
No queda más que apoyar y exigir que los verdaderos responsables de este desastre (el ala máxima de esta CD y la Secretaría Técnica: Mariano Cowen, Juan Pablo Arrién, Oscar González Arzac y Marcelo Gauna) asuman lo que les toca y den explicaciones certeras de por qué decidieron arrojar a Gimnasia a las profundidades del mar.
Agustín Colianni