Fútbol

ASÍ SERÁ MUY DIFÍCIL

Gimnasia no jugó a nada en Mendoza y perdió bien con Independiente Rivadavia 1 a 0. En el Lobo fueron titulares jugadores que hasta hace poco eran suplentes de suplentes. Traigan refuerzos.

Era cantado. Ya de entrada, la formación que presentó Gimnasia dejaba muchas dudas. Sobre todo, en defensa, donde solo se salvó Pintado (hoy, no tiene suplente: se fueron Enrique y Gómez). Cabral, Canto y Gallo dieron muchas ventajas y el local las aprovechó.

Independiente copó la parada en el medio y manejó los tiempos: De Blasis, ausente; Castro, lento y a destiempo; Bolívar, poco y nada. Gimnasia no tiene columna vertebral.

Ríos abrió la cuenta en la primera mitad de un partido que tuvo muchas pausas y donde se jugó muy poco tiempo neto. El Lobo no pateó al arco en los primeros 45 minutos. En el complemento se vio otra actitud del equipo de Méndez, que al menos recuperó el mediocampo y merodeó el área rival. Aun así, nunca halló los caminos ni las ideas para empatar el juego.

Sobre el final, Cabral se hizo echar por dársela de guapo. Echenique le mostró la roja directa, por lo que el jugador se perdería dos partidos y quedaría al margen del clásico en la fecha 8.

La dirigencia está perdiendo el tiempo. Mientras otros equipos se refuerzan, el Lobo dejó ir a varios e incorporó casi nada. Tomen nota: falta un central de jerarquía, que llegue, se ponga la camiseta y juegue al lado de Morales. Falta un marcador por la derecha que sea relevo de Pintado. Falta un volante central de peso. Falta un extremo que les meta presión a Domínguez y a Abaldo. Y falta un centrodelantero que venga a pelear el puesto con Castillo y ocupe el hueco que dejó Mammini. No muchos medios pelo, sino pocos y buenos de verdad.

Proteger la economía siempre es bueno, pero muchas veces desatender lo deportivo te lleva a jugar desempates por no descender. Méndez hace malabares con lo que tiene y muestra paciencia en el mercado de pases. Traer al uruguayo fue un pleno a favor: no lo arruinen.





Agustín Colianni