HUNDIDO
Gimnasia volvió a jugar muy mal y volvió a perder. Esta vez cayó 2-0 con Argentinos en La Paternal. El Lobo sumó 1 punto de los últimos 12. Madelón pende de un hilo y se jugará su última carta el sábado en el Bosque.
No se puede jugar peor. Está bien que Gimnasia tuvo que plantarse en La Paternal con una defensa que, desde el vamos, daba miedo, pero nada justifica lo que hizo hoy el Lobo en cancha del Bicho.
Se sabía que la parada era brava, y Gimnasia duró en cancha apenas 13 minutos: enviaron un centro desde la izquierda, Sánchez y Canto la dejaron pasar como si nada y Gondou facturó. Y justamente Gondou fue el tipo que hizo lo que quiso y volvió locos a sus marcadores, ya de entrada, yendo y viniendo, descargando, arrastrando marcas, encarando y apareciendo siempre solo.
Lo de Gimnasia no tiene explicación. O en realidad, sí: un plantel low cost armado para sacar puntitos cada tanto y un DT ultraconservador que perdió la brújula hacer rato. Es decir: dirigentes, cuerpo técnico y jugadores, todos responsables.
En síntesis: sin hacer mucho, al Bicho le sobró para superar a este Gimnasia flojo y facilito, que ni siquiera generó una jugada de riesgo de cara al arco rival.
Del Lobo no se salvó nadie. ¿Para destacar? Apenas algunas gambetas de Domínguez (siempre solísimo) y la entrada de Zalazar, que le dio cierto ímpetu al ataque tripero. Igual, a esa altura, ya lo había liquidado Lescano tras capturar un tiro libre en el travesaño de Insfrán.
Tras el partido hubo reuniones en el vestuario. También discusiones. Madelón avisó que su intención es seguir. Los referentes del plantel lo respaldaron. Así, la dirigencia acordó una chance más. La última carta se jugará en el paño del Bosque, el próximo sábado, ante Barracas.
Agustín Colianni