PEOR IMPOSIBLE
Gimnasia hizo un papelón en el Bosque y perdió 1-3 con Instituto. El Lobo salió muy retrasado a jugar un partido en el que había que atropellar al rival y lo pagó caro. Abaldo y Cabral vieron la roja directa y Benja Domínguez marcó el gol tripero. El miércoles, Madelón tiene que enderezar el barco sí o sí en La Paternal.
Resultó llamativo y lamentable el planteo inicial de Gimnasia: estancado muy atrás, el Lobo salió a especular frente a Instituto en el Bosque. Un equipo larguísimo y estéril, cuya única carta fue tirarle la bocha a Domínguez y a Abaldo y que se arreglen.
Cuando todo hacía indicar que Madelón había encontrado el mejor esquema posible en el clásico, en la jornada de hoy Gimnasia volvió a foja cero. Los cordobeses manejaron la pelota a capricho y deseo y se llevaron una merecida victoria de 60 y 118.
El primer tiempo del Lobo fue lo peor que se vio en el ciclo Madelón. Gimnasia parecía estar jugando de visitante siendo local en su casa. Inadmisible.
Las principales fallas nacieron de un mediocampo desordenado, lento e impreciso, y de una defensa fácil de quebrantar ante la ausencia del caudillo Morales. Un combo fatal que Instituto aprovechó sin piedad.
El 1-3 le queda bien al partido, porque encima Abaldo se hizo echar promediando el segundo tiempo y puso el asunto mucho más cuesta arriba que antes. El uruguayo le entró muy feo de atrás a uno de la Gloria y Lamolina, tras revisar el VAR, le mostró la tarjeta roja: bien echado.
Pero el Lobo mejoró en el inicio de la segunda mitad. Aun en inferioridad numérica, supo cómo acorralar a su rival a puro empuje y llegar al empate con un golazo de Domínguez (el pibe, un oasis en el desierto). Sin embargo, la embestida duró lo que dura un pestañeo: a la jugada siguiente la perdió Rodríguez en el medio e Instituto lastimó de contra cuando Sánchez cometió penal. La derrota iba a consumarse minutos más tarde con el tercero de la visita y la posterior roja directa a Cabral (también bien echado).
A ver: ya no hay nada más abajo. Es decir, en cuanto al juego, peor imposible. La de hoy fue una derrota típica de fin de ciclo. Madelón tiene una ficha más y se la jugará el miércoles en La Paternal. Si Gimnasia hace un nuevo papelón, entonces quedará poco para rescatar de este desastre.
Agustín Colianni