¡AHORA SÍ!
Gimnasia hizo un gran partido en el Bosque, se repuso a un resultado adverso y venció bien 3 a 1 a Huracán. Lo empató Benja Domínguez, lo dio vuelta Mammini y lo liquidó Colmán. Fiesta absoluta en el Bosque. ¡Arriba, Tripa!
Por esas cosas que tiene el fútbol, Gimnasia trabajó más de la cuenta para ganarle a Huracán en el Bosque. Es que el Lobo generó infinidad de situaciones para abrir la cuenta y, tras un error entre Insfrán y Morales, se encontró perdiendo un partido que tenía dominado.
Pero esta vez el Lobo supo cómo reponerse y pudo quebrar esa mala racha de tres caídas consecutivas como local. Después de un primer tiempo que le otorgó demasiado premio al Globo, Gimnasias salió al segundo tiempo enfocado en dar vuelta la historia. Y lo hizo. Lo hizo porque Abaldo y Domínguez volaron por los costados y porque el equipo, en general, nunca perdió el norte.
Para destacar también, las tareas de Pintado y Milo en los laterales, así como la sapiencia de De Blasis en la mitad del terreno, para entender el juego y distribuir.
Lo empató el propio Domínguez pasados los 15 minutos y, a partir de entonces, la presión mermó. Gimnasia jugó con la certeza de que la victoria dependía de sí mismo. Entonces Colmán habilitó a Mammini, que con suma tranquilidad definió para poner el segundo (fue su primer tanto en el Lobo que no es de cabeza); y ya sobre el final, el paraguayo encontró su gol: recibió de Abaldo (la figura de la noche) y se la pinchó a Galíndez. Clink caja.
Está claro que quedan muchas clavijas que ajustar, pero de a poco va asomando el equipo ideal que seguramente Madelón tiene en la cabeza.
Ahora hay que enfocarse en Rosario Central. El sábado, en Arroyito, será una parada muy compleja que Gimnasia deberá sortear con inteligencia. Y después, claro, el clásico en el Bosque. Pero ya habrá tiempo para pensar en eso. ¡Arriba, Gimnasia!