Fútbol

ASÍ NO VA

Gimnasia jugó muy mal en Liniers y cayó 3-1 con Vélez en el último minuto de juego. El Lobo lo empató pero Madelón tiró al equipo para atrás y quiso cuidar el empate. Canto se fue expuslado sobre el final. Hay que cambiar la emntalidad e ir a buscar la victoria siempre.

Por Agustín Colianni

Está claro que por acá no es. Nunca lo fue. Gimnasia no puede salir a ver qué pasa en cada partido. Leonardo Madelón volvió a pifiarle en el planteo y le regaló a Vélez los primeros 45 minutos en Liniers, bajo una lluvia interminable.

Hay cosas que no van: Eric Ramírez no es volante por la derecha. Benjamín Domínguez necesita dejar de preocuparse por el retroceso y debe mirar solamente el arco de enfrente. Colmán, que siempre pica en offside, no es más que Mammini. Gimnasia está obligado a trabajar en la dupla de uruguayos Rodríguez-Saravia para mejorar el medio.

Apenas son apuntes. Hay mucho por corregir. Lo cierto es que, tras un primer tiempo para el olvido, en el que Insfrán salvó al Lobo de irse al descanso con una goleada en contra, Gimnasia llegó a la igualdad en la segunda mitad, cuando Cabral conectó de cabeza y la mandó a guardar en un córner.

¿Qué pasó después? Madelón, muy fiel a su estilo, en vez de ir a buscar la victoria ante un rival flojito que solamente iba al frente por la presión de sus hinchas, decidió cuidar el empate. Metió cambios imprevistos y lo terminó perdiendo sobre el final, a los 95 minutos, después de pasarla muy mal durante los últimos 15. Mano de canto, penal y expulsión. Y luego vino el tercero, ya en el último suspiro del partido.

El entrenador de Gimnasia fue el principal responsable de la derrota ante el peor Vélez de los últimos tiempos, por conservador y conformista. Basta de buscar el puntito: en esta clase de partidos hay que salir a ganar.

Así no va. Bajen la cabeza, tomen nota de los errores y cambien la mentalidad. A Huracán hay que pasarlo por arriba el martes en el Bosque.