Fútbol

¡EL MEJOR ARRANQUE!

Gimnasia empezó de gran manera el 2024 con una victoria enorme sobre Talleres en Córdoba. El Lobo jugó mejor y mereció quedarse con los tres puntos. Catalán en contra marcó el único gol del partido. ¡Arriba, Tripa!

Gimnasia fue hasta Córdoba para afrontar una parada complejísima en la primera fecha de la Copa de la Liga. Y, lejos de apichonarse, el Lobo mostró los dientes y se trajo una merecida victoria del Mario Alberto Kempes.

El equipo de Madelón tuvo algo fundamental: orden. En cada línea se vio un trabajo aceitado y, gracias a eso, el Tripero le cerró los caminos a su rival, que buscó y buscó pero nunca encontró.

Gimnasia no pasó zozobras salvo por un par de maniobras individuales de Ramón Sosa, que hasta pegó un tiro en el palo de Insfrán. Y justamente fue el arquero albiazul el que mostró la mejor versión de la tarde/noche, con seguridad bajo los tres palos y volviendo a mantener su arco en cero.  

Así las cosas, Gimnasia se cerró bien atrás y se animó a salir cuando pudo y con cierta peligrosidad. De hecho, ya al minuto de juego Benjamín Domínguez puso contra las cuerdas a Herrera, que le despejo al córner un lindo zurdazo.

El Lobo nunca perdió la tranquilidad y esa fue una de las claves del encuentro. Zalazar salió lesionado sobre el final del primer tiempo y el ingreso de Castro le aportó más pausa y claridad al equipo.

Y fue el Pata nomás el que sacó el centro desde la derecha cuando las agujas marcaban 24 minutos de la segunda mitad. La pelota iba para la cabeza de Colmán, pero Catalán quiso despejar y la mandó al fondo del arco.

Gimnasia se dedicó entonces a mantener la sincronía y defender el resultado. Ganó en frescura con los ingresos de Mammini y Matías Ramírez. Y cuando todo parecía cosa juzgada, la expulsión de canto por roja directa sembró incertidumbre. El lateral tripero, de muy buen partido, falló en el cálculo y fue muy fuerte abajo.

En el último tramo el Lobo aguantó como pudo, con uno menos, y finalmente se abrazó a una victoria enorme como visitante, en un reducto dificilísimo y ante un rival muy complicado.

Ahora, el Lobo deberá revalidar lo hecho el próximo martes, cuando reciba en un Bosque repleto a Independiente Rivadavia de Mendoza. ¡Vamos, Basurero!