Fútbol

¡DE PRIMERA NO NOS VAMOS!

Gimnasia le ganó bien a Colón 1-0 en cancha de Newell´s y mantuvo la categoría. El Lobo fue más que su rival, dejó todo en la cancha y, como manda la historia, sigue en Primera. Colazo marcó el gol de la salvación. 15 mil triperos y triperas coparon Rosario en una movilización histórica. ¡Vamos, Basurero!

Al fin. Se terminó el sufrimiento. Gimnasia se queda en Primera, como debe ser, y ahora podemos festejar, al menos por un rato. Esto no puede volver a pasar: el Lobo tiene que empezar a trazarse objetivos grandes de verdad.

En Rosario hubo un partido sumamente caldeado y parejo, en el que Gimnasia demostró estar más preparado. Sí: el Lobo de Madelón hizo lo que tenía que hacer y jugó con dientes apretados y con el corazón en la mano.

El Tripero se impuso a Colón con claridad en los primeros 45 y encontró el gol cerca del final, cuando Soldano (de gran tarea) se la bajó de pechito a Colazo, quien la acomodó en el ángulo para hacer delirar a los 15 mil triperos y triperas que coparon el Coloso del Parque Independencia.

Gimnasia mantuvo la actitud durante todo el ST, pero ya más atrás. Es que Israel Damonte, DT de Colón, mandó todo al asador. Eso implicó pelotazos constantes frontales hacia el área albiazul, desde donde Guiffrey, Morales, Cabral y Enrique sacaron todo.

Madelón mandó a Bolívar para aguantar y a Castro para tenerla en las contras. Así, el Lobo contó con dos clarísimas para liquidarlo, pero fallaron Domínguez y Mammini a la hora de definir. Y en las últimas instancias del partido emergió la figura de Insfrán para negarle el gol a la visita con tapas espectaculares.

Gimnasia se abrazó a una victoria histórica que significa un desahogo descomunal. Igual, como dijo De Blasis, no es festejo. El Lobo tiene que aprender de los errores y jurarse no volver a tener que pasar por situaciones de este calibre.

Párrafo aparte para las y los triperos, que metieron una movilización impresionante hacia Rosario y nunca dejaron de alentar.

Gimnasia se queda en Primera, así lo manda la historia. Ahora, ya hay que empezar a trazar objetivos superadores. ¡Basta de pelear permanencias!