AL BORDE DEL ABISMO
Gimnasia volvió a jugar mal y perdió 2-0 con Banfield un partido que tenía que jugar con el corazón. Muy tibio lo del equipo de Madelón, que el viernes se enfrentará a Colón para saber quién se queda en Primera y quién desciende.
Las excusas se agotaron hace rato. Gimnasia entró en caída libre desde la derrota en el Bosque con River. Fue un quiebre y el descenso está a la vuelta de la esquina. Un solo punto de los últimos 12 es un fiel reflejo del momento que atraviesa el equipo de Leonardo Madelón.
Hoy el Lobo salió a jugar en el Florencio Sola con una tranquilidad sorprendente. Como si se tratara de un partido más. Aún así, puede decirse que hizo un correcto primer tiempo, en el que merodeó el área del Taladro y en el que no pasó sobresaltos en la suya.
Banfield fue más agresivo en la segunda mitad, y Gimnasia lo dejó venir. Así, llegó el primer gol: Coronel sacó a pasear a Colazo y la envió a la olla. Cabral la desvió y la mandó adentro.
Y por supuesto que este apático Gimnasia no iba a contar con los pergaminos suficientes para empatarlo. Encima, el DT sacó al mejor del Lobo (De Blasis) y lo suplantó por Lucas Castro, quien evidentemente sigue sin estar al nivel de lo que exige la Primera División.
El Taladro lo liquidó de contra, cerca del final. Para ese entonces, el destino estaba juzgado: Colón perdía 3-1 en Liniers, mientras que Unión ganaba en su cancha ante Tigre.
Así, Gimnasia irá a un mano a mano ante el Sabalero el próximo viernes a las 17. Será, increíblemente, en cancha de Newell´s. Allí se definirá quién desciende y quién se queda en Primera. A esta altura, será lo que Dios quiera. Eso sí: como siempre, los hinchas pondrán el pecho.