INADMISIBLE
Gimnasia tenía todo a su merced en el Ducó y jugó el ST con un hombre más. Sin embargo, Huracán lo pasó por arriba a pura actitud y le ganó bien 2 a 0 una final de mil puntos. Insólito. Hay que cambiar y ganarle a Central el sábado.
Che, así no, eh. Así va a ser difícil. Quedan 9 fechas y Gimnasia volvió a desperdiciar una chance inmejorable de despegarse un poco de la zona de abajo de la tabla anual.
¿Qué pasó en Parque Patricios? Que Huracán se quedó con 10 en el ocaso del primer tiempo y le cedió al Lobo la ventaja de jugar con un tipo más durante todo el complemento. Sin embargo, lejos de poner al Globo contra las cuerdas, el superado en los 45 minutos finales fue el propio Gimnasia. Inadmisible.
Sí, Huracán, con uno menos, se llevo puesto a un Lobo apático que salió a jugar el segundo tiempo como si se tratara de un picadito en la esquina. Porque también hay que decirlo: durante la primera mitad del encuentro, Gimnasia estuvo en partido, entendió las consigna y redondeó una tarea más que aprobada. Todo se derrumbó en el segundo tiempo, 11 contra 10.
Para resumir: el Lobo sufrió mucho por las bandas (otra vez, el pobre nivel de sus laterales le pasaron factura) y, encima, falló en las pocas que tuvo adelante. ¿La más clara? Un centro atrás de Abaldo que Benja Domínguez conectó mordido.
Huracán abrió la cuenta en pelota quieta y liquidó el pleito ya en la última bola de la noche, de contra. 2 a 0 para el Globo en una finalísima.
Ya no hay excusas. ¿Se puede perder? Por supuesto. Pero siempre entregando todo por la camiseta y estando a la altura desde la actitud. Anoche no la hubo.
Madelón, que erró feísimo en los cambios, tendrá que implementar algún giro de timón, caiga quien caiga. Nada más: gánenle el sábado a Rosario Central en el Bosque y terminen con las excusas.