Fútbol

EL LÍDER ESPIRITUAL

Leonardo Madelón asumió por segunda vez en Gimnasia con recuerdos agridulces. En conferencia, dejó entrever algunos aspectos interesantes para estas 11 batallas. “Ojo que ganás dos partidos y te ponés ahí”, dijo. Mensajes de paz, guiños al pasado y al futuro. Con lo que tiene, proceso en marcha.

Enrique fue un apartado de las últimas semanas de Chirola. La foto es el primer mensaje: potenciar anímicamente a un equipo caído y desordenado, pero con potencial. Por eso, la primera medida fue poner la mesa en el comedor y la cama en el cuarto: mandó a una decena de pibes a Reserva. En la acción impopular buscará hacer funcionar a Soldano: "Convivimos 3 años", recordó, tras sacarle jugo en Santa Fe para su venta a Boca.

Dejó en claro que mejoró de aquel 2009 y más allá de sus experiencias recientes irregulares, deslizó comparación con Unión, cuando pasó de pelear abajo a dejarlo en Sudamericana. “Hay que dejar el pasado atrás”, respondió cuando un periodista le recordó aquella promoción agónica. Ahora, vuelve en otro contexto, pero con una situación similar: ser el salvador de 36 dirigentes que ven oscuridad tras un breve sol.

“Podés ganar y aun así cambiar el esquema, estamos aggiornados”, se escudó ante algún prejuicio por su edad. A su vez, trajo a Teté González, así descentraliza la presión del hincha. Una figura querida y pensante que puede aportar otra mirada.

Con algún juicio polémico y el conflicto Cufré, Madelón es una figura de diálogo y empatía, con la idea de un “Gimnasia positivo y unido”, que vuelve a entrenar en el Bosque con su gente. Por eso, vuelta de página para salir de esta: “Si tengo que dejar el corazón lo voy a hacer”. Inflador anímico, es el terrenal que buscaba la CD. "Lo intentaremos".

Santiago Giorello