HASTA ACÁ: SE FUE CHIROLA
Tal como se acordó hace días, si Gimnasia no ganaba, Chirola se iba. Así, tras una nueva derrota, renunció a su cargo como DT.
Punto final para el ciclo de Sebastián Romero como DT de Gimnasia. Tal como se había acordado días atrás, cuando se decidió su continuidad, si hoy el Lobo no ganaba el entrenador daría un paso al costado. Y así fue: Chirola se despidió de sus jugadores posderrota ante Independiente.
Puede decirse que se trató de un ciclo turbulento y excepcional, en el que Chiro tuvo que hacer malabares con equipos plagados de pibes que hasta hace un año jugaban en Reserva. Aun así, Gimnasia tuvo momentos de buen fútbol con jugadores puntuales como Nacho Miramón, Alan Lescano, Felipe Sánchez y Benjamín Domínguez. Y, sin dudas, el punto más alto fue la victoria en el clásico que desató la fiesta en el Bosque.
Lo que vino después se trató de un camino sinuoso para Gimnasia. Chirola nunca encontró el equipo ideal, siempre dejó dudas en cuanto a los planteos iniciales y a las variantes propuestas durante los partidos. Eliminado tempranamente en la Copa Argentina a manos de Excursionistas, el Lobo tampoco dio la talla en la Copa Sudamericana, donde fue superado por equipos del montón.
Tras finalizar la temporada pasada en una zona complicada, la responsabilidad directa de la CD de Gimnasia quedó de manifiesto con un mercado de pases muy tardío y en donde llegaron jugadores de poco renombre (a excepción de Castro y De Blasis, dos de la casa). Es más, todos los refuerzos pedidos por Chirola recibieron el pulgar abajo de la Secretaría Técnica que encabeza Marcelo Gauna.
Gimnasia subestimó la situación y hoy se encuentra a la deriva, con tres derrotas a cuestas en el inicio del Campeonato, ahí nomás del último lugar de la tabla y con un mapa repleto de incertidumbre.
¿Chirola? Con errores y todo, Chirola es Gimnasia. Gracias por poner el pecho, siempre.