UNA DERROTA QUE DUELE
Gimnasia no pudo en el Bosque con Boca y volvió a perder. El Lobo contó con varias situaciones de gol, pero la visita fue bien efectiva y mandó a guardar todas las que tuvo para ganarlo 3-1. El pibe Castillo marcó el gol albiazul.
A los 38 minutos de juego, Pol Fernández entró tranquilo y solito por el medio, llegó hasta el fondo, la mandó a la olla y Merentiel abrió la cuenta. Fue el primer error grosero en las líneas defensivas de Gimnasia: nadie marcó y a cobrar.
El Lobo no hacía un mal partido ante Boca. Por el contrario, había dominado el trámite y había generado algunas buenas situaciones de gol de cara al arco de Romero. Pero así es lo que hoy sufre el Tripero: todo lo cuesta el doble y, a la primera desatención, la va a buscar adentro.
Si uno pretende aferrarse a lo positivo de esta tarde, encuentra algunas cositas que tienen que ver con cierta capacidad de gestación de juego, ítem que venía siendo nulo en partidos anteriores. Así, Gimnasia mereció bastante mejor suerte ante Boca. No pudo por dos razones claves: mala puntería en la zona de definición y una buena tarde del arquero xeneize.
Lo que sí, otra vez hubo cuestiones a corregir, las mismas de siempre: en lapsos grandes del partido, el Lobo la vio pasar y perdió la brújula. Y eso, ante un equipo que cuenta con jerarquía pura de tres cuartos en adelante, es pecado mortal.
Entonces, Boca lo resolvió bien. Aprovechó las pocas que tuvo y quebrantó la valla de Durso que, por cierto, es la más goleada del Campeonato. No por el arquero, que bastante hace bajo los tres palos, sino por fallas puntuales en el andamiaje defensivo que comienza en la mitad de la cancha y termina en la última línea.
El 3-1 es demasiado premio para Boca. Y hay un punto que no puede soslayarse: Chirola, faltando 30 minutos y perdiendo por la mínima, hizo una apuesta arriesgadísima, ya que mandó más delanteros y dejó línea de tres con Bazzi-Morales-Sánchez. Se la jugó, pero eso fue una invitación a Almirón a ganar las bandas y liquidar el pleito con dos plumazos.
Gimnasia descontó sobre el final gracias a Castillo, solamente para la estadística.
Quedan dos fechas y una conclusión: hay que parar la pelota en el receso, pensar bien qué hacer con casos puntuales y rearmar un plantel que, sí o sí, deberá estar mucho más preparado para afrontar la competencia que se viene después de julio.