Fútbol

TRAMPA MORTAL

Lo que pasó anoche en el Bosque fue brutal y sin precedentes. Represión demencial de la Policía Bonaerense, caos total y un fallecido. ¿Quiénes son los responsables? ¡Justicia!

Fue una pesadilla interminable. La Policía Bonaerense reprimió salvajemente. Balas por doquier, incertidumbre adentro y mucho gas lacrimógeno. Cuando las agujas marcaban los 9 minutos de juego, todo empezó a descontrolarse y ya no había vuelta atrás.

Las puertas del estadio estaban cerradas. A eso de las 21:10 ya nadie más ingresaría. Las tribunas estaban repletas. Afuera, bestias de uniforme se despachaban a rienda suelta con golpes y tiros contra la gente. Gatillo fácil. Estruendos. Y gas, siempre el gas.

De un momento a otro el gas pobló la cancha toda. No había rincón en el que se pudiera escapar de la asfixia. Llantos, gritos, vómitos. Nenes y nenas que explotaban en llantos. Corridas. El gas no mermaba.

La represión brutal policíaca arrojó un muerto: a César Gustavo Regueiro le dio un paro cardíaco en medio de la masacre. Falleció camino al hospital. Lo mataron. 

Fue una trampa mortal. En Internet circulan cientos de videos que no mienten. Las bestias de uniforme arrojaron gases lacrimógenos desde afuera del estadio hacia adentro, donde había 30 mil personas que fueron a ver un partido de fútbol. Pergeñaron todo. Alguien bajó la orden. ¿Interna de la fuerza de (in)seguridad? Horas antes, el Ministerio de Seguridad que conduce Sergio Berni cambió al Jefe de la Departamental de la Policía de La Plata y designó al comisario Sebastián Perea, hoy a cargo del operativo del horror. ¿Casualidades?

El presidente de Gimnasia, Gabriel Pellegrino, dijo que no hubo sobreventa de entradas generales, que se vendieron cerca de 3500 de un total de 4 mil y pico. Y responsabilizó de manera absoluta a la Policía. El Club lanzó luego un comunicado oficial en esa misma dirección.

Berni también habló y apuntó contra Gimnasia, afirmando que existió una gran sobreventa. No asumió ni un pedacito de responsabilidad. Todo muy podrido.

Por si las moscas, la primera medida fue clausurar el Bosque, como si los estadios fueran los asesinos.

Antes del caos, se jugaron 9 minutos de Gimnasia-Boca. Cero a cero. El partido se reanudará algún día, en algún momento y en algún lugar. A esta altura,¿a quién le importa?