ESTO SIGUE
Gimnasia no jugó bien en Rosario y encima no ligó una. Así, Newell's le ganó con un gol en contra de Piris y un zapatazo de otro partido de Reasco. El Lobo perdió la chance de quedar primero solo pero aún quedan 9 fechas. ¡A seguir, Tripa!
Todo se le hizo cuesta arriba a Gimnasia en Rosario. Pese a no haber tenido una buena tarde en materia futbolística, se topó con circunstancias poco frecuentes que enderezaron la balanza a favor de Newell's.
De arranque, el partido fue parejo y el Lobo asomó bien plantado. Lo que desconfiguró todo fue aquel gol en contra de Piris a los 29 minutos, cuando pasaba poco y nada en el estadio Marcelo Bielsa. El defensor albiazul rechazó con mala fortuna y la pelota se clavó en el arco de Rey.
Sin embargo, Gimnasia mostró pergaminos para igualarlo. Alemán y Ramírez tuvieron el empate pero terminaron perdiendo con el arquero. Claro, encima eso: una gran tarde del uno leproso fue otro de los desencadenantes para una derrota que duele.
La jugada que dejó grogui al Tripero llegó a los 40: el ecuatoriano Reasco le dio desde 40 metros y puso el 2-0. Nada que hacer para Rey, porque fue un gol de otro partido.
Aún así, la principal falencia del Lobo estuvo en los primeros 20 minutos del complemento, donde debió haber descontado pero no pudo. Eso, sumado a que los leprosos se dedicaron a hacer tiempo y a pegar descaradamente con el aval de Espinoza, fue un combo letal.
Soldano en el palo y Contín, solito, por arriba del travesaño. Esas fueron las llegadas cerca del final que, quizás, podrían haber cambiado la ecuación.
Queda una picardía gigante: si ganaba, Gimnasia quedaba en soledad, arriba de todo. No pudo. No obstante, todavía falta. Y mucho.
Así, el Albiazul sigue prendido y tiene revancha el jueves en el Bosque, ante Arsenal. ¡Vamos, Tripa!