EL LOBO AÚLLA
Gimnasia tenía que ganar y ganó: derrotó 3-0 a Platense en Vicente López y no se baja de la pelea por clasificar a la siguiente fase. Tarragona, Sosa (ambos de penal) y Ramírez marcaron los goles. Hay que sumar todos los puntos que quedan.
Otra vez Gimnasia asoma la cabeza entre los que pelearán por un lugar ahí arriba. El triunfo en Vicente López resultaba esencial para mantener vivas las expectativas y eso hizo el Lobo: cumplió y no se priva de ilusionarse.
Fue noche de VAR en cancha de Platense. Noche de VAR con justicia, porque la herramienta le sirvió a Penel para sancionar correctamente en jugadas clave. Y ya a los dos minutos llegó la primera: Ramírez recibió en el área y recibió una falta tremenda de su marcador. El referí acudió al VAR, pitó penal y Tarragona le dio fuerte al medio para adelantar al Tripero.
Platense fue al frente con mucho ímpetu y lo tuvo en una clárisima que Rey le tapó a Bergessio. Y después Bertolo clavó el empate en evidente posición adelantada. Y otra vez: VAR. Gol anulado y respiró Gimnasia.
Más tarde Tarragona (la figura) habilitó de manera extraordinaria a Carbonero. El colombiano se escapó y fue derribado en el área. Y Penel esta vez no necesitó del VAR para pitar la pena máxima. Lo pidió Sosa y lo aseguró para establecer el 2-0 y su primera conquista en el Lobo.
Desde entonces, el Calamar se desinfló y el Lobo se agrandó. Empezó a manejar mejor la pelota y a controlar un partido que, a decir verdad, parecía consumado. Y más cuando en el complemento Carbonero habilitó a Eric, quien le dio de primera, de tres dedos y al segundo palo para clavar un golazo.
Todo lo que vino después estuvo de más. Platense bajó los brazos y Gimnasia esperó que los minutos pasaran para aferrarse a una victoria tan contundente como necesaria. Quedan tres partidos y el Lobo está al acecho: hay que ganar todo para pensar en la clasificación. ¿Le alcanzará?