¡Y DALE, LOBO, DALE!
Gimnasia superó 2-1 a Atlético y se trajo un triunfo de oro de Tucumán. El Lobo metió su segunda victoria al hilo y sigue subiendo en la tabla. Tarragona marcó un doblete (el segundo, de penal) y los de Gorosito se metieron tres puntazos en el bolsillo. ¡Arriba Tripa!
Tenía que ganar y ganó. EL Lobo se sacó de encima a un rival siempre difícil en su casa y aulló fuerte en Tucumán. Y ahora, con dos victorias al hilo, se posiciona con firmes expectativas de clasificación en la tabla.
Fue un partido chivo el de hoy, y trabado y lento. Porque desde las tribunas llovían rollos de papel y piedras, y porque Baliño tardó una eternidad en cobrar el penal del segundo gol tripero apelando al VAR.
Más allá de todo eso, hubo un partido de fútbol en el que Gimnasia se plantó bien de entrada. De trámite parejo y muy luchado. Y el Lobo supo cómo pegar primero: la armó desde el fondo, la capitalizó Alemán, la genialidad la fabricó Ramírez para habilitar a Tarragona, y el nueve la coronó con un disparo de zurda que se metió post desvío en un defensor.
El Lobo mostró entonces su mejor cara en todo el frente de ataque. Chávez, encendidísimo, dio la mala noticia de la noche, cuando picó en ataque y sintió el tirón. Pipo mandó a Muro y Gimnasia dejó de ser tan picante adelante.
Para colmo, Atlético lo empató en pelota parada a través de Ortíz y complicó el panorama.
El segundo tiempo fue una trinchera donde pasó de todo. En el inicio, Ramírez picó habilitado, sintió el contacto y se dejó caer. Baliño cobró offside y luego el VAR tomó protagonismo. Resulta que la Perla estaba en posición lícita y eso hizo que el referí estuviera varios minutos analizando si había sido o no infracción. Y pitó penal.
El partido siguió parado porque desde las tribunas llovían piedras. Entre todo el alboroto, Tarragona le dio desde los doce pasos y adelantó de nuevo a Gimnasia. Un piedrazo impactó en la cara del juez de línea y Baliño fue claro: una más y se suspendía.
Atlético mandó todo al asador. Pipo no hizo más variantes que la de Guiffrey por Ramírez y el Lobo se retrasó. El local fue pero no pudo: chocó con Rey y un tiro libre que pasó besando la red. Y todo se terminó cuando lo echaron a Carrera por buscar roña.
El Lobo aguantó y se aferró a un triunfo tan justo como necesario. Con esta segunda victoria al hilo se mete en el pelotón de los que quieren estar en la siguiente fase del campeonato. ¿Podrá? Por lo pronto, el jueves ya hay otro duelo esencial: Gimnasia recibirá en el Bosque a Sarmiento en busca del tercer triunfo en fila. ¡Arriba Basurero!