Fútbol

ERRORES CAROS

Gimnasia perdió 3-2 ante Defensa y Justicia en Florencio Varela y sumó su segunda derrota al hilo. El Lobo no hizo un mal partido pero pagó caro las desatenciones defensivas ante un rival implacable. Tarragona y Frias en contra, los goles triperos. Hay que revertir esta historia cuanto antes.

Ya se sabía de antemano que el calendario inicial iba a ser áspero. Gimnasia tiene a todos los difíciles de entrada y por eso sufre. Sufre sobremanera cuando lo atacan: no hay garantías en una defensa mal ensamblada. Y hoy, en Florencio Varela, el Lobo se quedó con las manos vacías por errores puntuales en la zaga.

El rival juega, claro. Y sobre todo uno como Defensa y Justicia,  que tiene una idea clara y concisa que data de años; que se mueve con velocidad, dinamismo y gran dominio. Un equipo explosivo que te mata si le das la mínima ventaja.

Gimnasia dio ventajas hoy. Muchas. Todas en defensa. No hay acople: Morales hace lo que puede, pero con él solo no alcanza. Morales era cuatro y se asentó de dos. Bastante bien lo hace. El problema es que nadie ordena. Fratta es peligro: en el primero y en el tercero del Halcón salió disparado a cazar mariposas. ¿Guiffrey es menos que él? Gorosito tiene convicciones que a menudo lo dejan mal parado.

Y así anduvo hoy el Lobo: bien arriba, mal abajo. No desentonó el mediocampo (Cadozo cumplió; se espera más de Cecchini). Y Colazo le permitió a Carbonero más protagonismo en la zona de definiciones.

No alcanzó por varios motivos. El primero fue la mala puntería y la mala fortuna en ataque. Gimnasia generó situaciones varias: tiros en el travesaño y disparos apenas desviados. Defensa tuvo las suyas y no perdonó: es un equipo aceitado y afilado, demasiado para este Lobo en proceso de formación.

Hay que cambiar algo. Abajo. Gimnasia extraña a Melluso y necesita como agua un marcador central que brinde garantías. Así, al estilo Paolo Goltz. Hoy no hay: todos sabían que el Lobo necesitaba reforzarse atrás. Todos, salvo Gorosito y la dirigencia. Al margen: este equipo no puede darse el lujo de desaprovechar a un futbolista como Eric Ramírez.

Lo de hoy no fue Banfield y eso tranquiliza. Hay que dar vuelta la página y pensar en el próximo: Argentinos en el Bosque. Ganar o ganar. Porque después se vienen River y el clásico. Será una seguidilla definitoria. Un golpe de timón en la zona defensiva es lo que necesita Gimnasia. Sí o sí.