PUNTO Y A GANAR EL JUEVES
Gimnasia jugó un partido discreto en Avellaneda y se trajo una igualad que se potenciará si le gana a San Lorenzo el jueves. Fue 0 a 0 en el Cilindro. La jugada de la jornada fue el penal atajado por Rodrigo Rey en la primera mitad. A pensar en el Cuervo.
Racing hizo poquísimo. Pero le bastó para poner a Gimnasia contra las cuerdas promediando el complemento. Allí el Lobo mostró su mejor faceta: la defensa. Sólidos Morales, Fratta y Guffrey. Partido raquítico de Gerometta, quien jugó al borde de la roja durante 60 minutos y cometió un penal infantil que pudo haber costado carísimo. Es que Rodrigo Rey se lo contuvo bien a Javier Correa en la mitad de la primera etapa y mantuvo un cero inquebrantable.
En ofensiva, lo mismo de siempre: Johan Stiven Carbonero Balanta. Da la sensación de que la única fórmula de Gimnasia sigue siendo esa de los pases filtrados de Alemán para las escapadas veloces del colombiano. Y así casi lastima el Lobo: primero, cuando el atacante se desplomó ante el cruce del defensor y la salida del arquero racinguista, en dudosa y polémica jugada. Y después, en el ocaso, cuando el cafetero escapó a toda marcha y otra vez la sacó el uno de la Academia. Y también casi lastima en pelota quieta, cuando Guiffrey le dio a quemarropa a una bocha que quedó flotando y tapó bien Gómez.
Los de Gorosito nunca estuvieron cómodos en la cancha. No funcionó el tándem Leyes-Cecchini, mientras que Alemán divagó muy solito en la zona de creación. Pipo dejó al desnudo las falencias cuando en el segundo tiempo sacó a los dos volantes centrales e hizo ingresar a Cardozo (tocó una sola pelota) y a Insaurralde, quien le dio algo más de dinamismo y juego al mediocampo albiazul.
Por lo demás, lo de Gimnasia quedó bien tenue en este debut en Avellaneda. ¿Los nuevos? Bien Sosa: le demandará algunos partidos más amoldarse al fútbol argentino. Y bien Tarragona: picante, colaborativo y siempre atinado en la descarga.
Punto y a otra cosa. Con una victoria este jueves sobre San Lorenzo, la cosa tendrá un color mucho más agradable. Esto recién empieza y un empate en cancha de Racing nunca resulta despreciable.