EL DESTINO DE PIPO NO DEBE MODIFICAR EL CAMINO
Si hay algo que hizo Pipo fue cambiar la mentalidad de Gimnasia. Con Maradona y la dupla arrastraba una tensión constante y con su llegada aflojó la cabeza para mirar hacia otro lado. Ganó más de lo que perdió y estuvo con chances de llegar a una copa tras cinco años.
Si hay una espina en este cuerpo técnico es el partido con Argentinos porque venía de declarar que iba a jugar con lo mejor que tenía, y con el clásico se sintió más el empate. Es lo único que se le puede remarcar pero es en el marco de la avanzada, que tiene un saldo sumamente positivo con triunfos recordados como Boca y Talleres.
Gorosito siempre fue claro de que si lo llamaba San Lorenzo se iba, en palabras del presidente. Dejó dudas sobre su continuidad en la última conferencia pero remarcó algo cierto: “Las políticas las define un club, no un entrenador”. Gimnasia parece estar abrazado a un trampolín esperando saltar. Cuenta con un buen plantel de reserva que completó el podio con Chirola – Cabrera, y sacó oxígeno en la tabla que asusta.
Párrafo aparte para el Bochi, que dejó entrever su retirada tras dos décadas de futbolista con inicio y final en el Lobo. Un jugador regular que jugó copas, volvió para ascender y dejó un huella identitaria que merece ser reconocida. Es hora de valorar a los nuestros más allá del exitismo del resultado. Licht es el mensaje para las futuras generaciones de querer al club más allá del interés individual, ponerlo en alto y llevarlo como bandera.
Si se queda el tridente Pulga – Braian - Johan, dependerá de las decisiones de estar semanas que plantel se busca. Hay en carpeta defensores centrales y delanteros ofensivos, principales falencias de estos tiempos triperos producto de, entre otros factores, las lamentables lesiones.
En fin, será clave que el entrenador que siga defina objetivo altos y cuide al semillero en el marco de la construcción del bosque, donde Gimnasia no perdió en el semestre.
Santiago Giorello