Para el infarto
En un partido repleto de emociones, Gimnasia empató 4-4 con su clásico rival y cortó una racha de 8 partidos sin poder convertirle. Además, el Pulga rompió un record histórico. APOSTILLAS
Agotó todo: como de costumbre, la gente copó el Bosque y arrasó por completo con todas las entradas que estaban a la venta, cuando todavía faltaban varias horas para el partido. Siempre, lo mejor que tenemos.
Rompió una racha: con el empate de hoy, el Lobo le volvió a convertir a su máximo rival, algo que no ocurría desde el año 2015, cuando Maxi Meza abría el marcador de cabeza en el estadio Ciudad de La Plata. Aquel encuentro terminó 1-1.
Bosque fortaleza: con el encuentro de esta tarde el Lobo cerró el torneo completamente invicto en el Bosque. Los partidos perdidos de local se dieron en el otro estadio…
Pulga histórica: Luis Miguel Rodríguez, quien es el máximo artillero de Gimnasia en el torneo con 8 tantos, es también el primer jugador en la historia del club en marcar un triplete ante el clásico rival. Nunca nadie antes lo había hecho. ¡Pulga histórica!
Reserva dio cátedra: en la previa del encuentro, en Abasto, la reserva tripera le propinó una paliza indescriptible a Estudiantes, ganándole por 6-1. Los goles los hicieron Miramón, Castillo (x2), Insfrán, Domínguez y Ramírez.
El de más goles: con el 4-4 de hoy, este es el clásico con más goles en la historia del clásico platense y además, dicha cantidad supera la de los últimos diez encuentros sumados.
Lo tenemos nosotros: sumado a un recibimiento completamente espectacular, con el estadio lleno y banderas de Diego flameando en el medio del campo de juego, el pueblo tripero le contestó con una bandera que decía “Tenemos el corazón de Diego” a aquellos medios que informaban que D10s había sido enterrado sin el corazón por culpa de la barra tripera. Además, a su lado, la figura de Favaloro…
Misión Paraná: el último partido de la liga tendrá al Lobo visitando a Patronato en Paraná, y deberá ganar sí o sí para soñar con tener una chance en la próxima Copa Sudamericana (ya que no depende de sí mismo). ¡Vamos Lobo todavía!
Agustín Ávila Ruscitti