MERECIÓ MUCHO MÁS
Gimnasia igualó 2 a 2 con Central Córdoba en 25 y 32 y dejó escapar una gran chance de meterse en el lote de los de arriba. El Lobo fue muy superior a su rival, pero dos desatenciones en defensa le pasaron una factura altísima. Coronel y el Pulga, los goles.
Varias cosas para tomar nota: primero, Gimnasia jugó el mejor partido de la era Pipo Gorosito. Hubo circulación, buen manejo de la pelota, niveles individuales altos y gran trabajo colectivo. El Lobo manejo el trámite a capricho y deseo, pero por esas cosas que tiene el fútbol, se quedó con un sinsabor que baja los ánimos.
Segundo: el punto reondea una linda semanada desde el aspecto número: 7 de 9 no es poca cosa y se valora. Tercero: sigue habiendo falencias, principalmente en la zona de definición. Allí Gimnasia sufre la falta de jerarquía de un nueve neto de área. Y cuatro: el Lobo tiene actitud y, como mencionó Gorosito en conferencia, siempre busca ganar. Eso vale.
Después, analizar el partido insólito que se dio en 25 y 32 resulta muy simple. Gimnasia hizo todo para ganarlo y pagó carísimo dos desatenciones en defensa. Mucho premio para Central Córdoba, que se lleva un punto de oro para Santiago del Estero.
Cuando se intuía que podía venir la apertura del marcador a favor del Lobo, pasó lo contrario: pelotazo frontal, error de cálculo de Coronel, y resolución brillante de Milton Giménez.
Trucco hizo lo suyo otra vez y no cobró una mano clarísima en el área visitante. Igual, sí cobró la otra, que terminó con el Pulga mandando la bocha muy lejos del travesaño.
En el complemento el ingreso del pibe Torres le dio frescura y más dinamismo al ataque tripero. Hoy Carbonero no estuvo encendido y la llama la llegaron otros. Y el Lobo lo dio vuelta en 13 minutos. Primero Coronel se redimió se su error y la mandó a guardar de tijera tras pelota quieta. Y después el Pulga también se redimió y clavó un gol a lo Pulga fusilando a Rigamontti.
Después vinieron los mejores momentos de Gimnasia: toques de acá para allá, llegadas frecuentes y finas. Estuvo a punto de liquidar el asunto cuando Holgado cabeceó solito y la bocha fue bien contenida en dos tiempos por el arquero.
Y cuando Gimnasia se floreaba, ¡pum!. Filtraron una pelota para Milton Giménez, que entró solo y definió como los que saben por arriba de Rey. 2-2.
Dio la sensación de que el Lobo se quedó sin piernas en el último tramo, donde faltó alguna que otra modificación más para darle aire al equipo. Gimnasia lo buscó, pero falló.
Punto que suma pero que deja la picardía de no haber ganado de local ante el último de la tabla. Ahora hay que ir a sacar algo a la Bombonera el próximo sábado. Lo que sí, el rendimiento de este equipo sigue en alza.