Fútbol

ASÍ NO SE PUEDE

Gimnasia hacía un buen papel ante Lanús y estaba a tiro del empate, pero una irresponsabilidad de Carbonero lo dejó con 10 hombres promediando el primer tiempo. Todo se hizo cuesta arriba y el Lobo sumó una nueva derrota. Fue 2-0 para el Granate.

El asunto se terminó cuando el reloj marcaba 27 minutos. A los 27 minutos la historia de Gimnasia en cancha de Lanús quedó juzgada. El Lobo ya perdía 1 a 0 pero estaba ahí nomás de igualarlo: jugaba de igual a igual, llegaba con cierta profundidad y ponía en jaque constante a la defensa rival. Y Cabonero se escapó, Belmonte lo frenó con agarrón y el colombiano se dejó llevar por un ímpetu inadmisible: trompazo al pecho y roja directa.

Otra vez, como ante Colón y Argentinos Juniors, Gimnasia sufrió una expulsión ingenua e inconcebible en el primer tiempo. Así no se puede.

Todo lo que vino después fue lo previsible: al Lobo le costó sobremanera y Lanús lo liquidó de contra a través de Ángel González. Antes, a los 15 y sin merecerlo, el Grana se había adelantado con un cabezazo de López, que entró solito y sin marca en pelota quieta.

El segundo tiempo estuvo de más, por supuesto. Lanús jugó al fulbito y buscó desesperadamente a José Sand. Y Gimnasia, como pudo, se mantuvo el partido y buscó alguna situación fortuita a favor que nunca arribó.

Cosas positivas: buen juego colectivo hasta la expulsión de Carbonero. Gimnasia fue más que Lanús en ese lapso y lo perdía por una desatención puntual. Después, el Pulga dio muestras de su mejoría física y eso resulta esperanzador para lo que va a venir. Y gran despliegue de Insaurralde y gran partido de Alemán. Pero, claro, con uno menos es casi imposible.

Habrá que ver qué sucede con la dupla, pero lo de hoy es ítem que excede a los entrenadores. Lo que sí, los DT deberán tomar nota de las reiteradas irresponsabilidades y, como sea, terminar con la joda.

Se viene Huracán el sábado en el Bosque y no se admite otra cosa que no sea una victoria.