LEVANTÓ CABEZA
Gimnasia lo perdía con River desde el arranque pero se repuso a tiempo con un golazo del Pulga Rodríguez de cabeza. La cosa terminó igualada en el Bosque, donde el Lobo hizo un buen partido y mejoró la imagen que venía mostrando. Punto que sirve y que revitaliza. Ahora, a pensar en Lanús.
Reaccionó a tiempo Gimnasia. Gerometta se mandó por derecha y le puso la pelota en la cabeza al Pulga. Jerarquía y golazo. Corrían 6 minutos de juego y el Lobo igualaba el asunto en el Bosque ante River, que se había adelantado a través de Suárez en los albores del partido.
El equipo de Martini y Messera levantó cabeza después de una semanita del infierno, que incluyó expulsiones tontas, malos rendimientos puntuales, dos derrotas y una eliminación por Copa. Y Gimnasia se jugaba bastante más que tres puntos esta tarde. Había que estar a la altura y se estuvo. Ante River, que buscó y buscó pero nunca encontró, más por pericias ajenas que por falencias propias.
El Lobo fue un equipo ordenado y combativo, que buscó su chance y concretó. No tuvo muchas más: alguna que otra pelota quieta con peligro, una corrida de Carbonero que terminó con el colombiano desplomado en el área (penal que el incipiente Dóvalo decidió ignorar, y una más sobre el ocaso del partido, cuando Alemán se fue solo y, por poquito, no llegó a meter el pase al medio para la entrada de Licht.
River fue más, sí, claro, tal como se esperaba. Es que River es más que Gimnasia, por supuesto. El acierto del Lobo hoy fue haber mantenido el libreto y haber rescatado una unidad ante el equipo que mejor juega en Argentina. No sufrió en demasía porque se cerró bien atrás. Solamente se paró el corazón a los 20 del complemento, cuando Matías Suárez recibió solo en el área chica y la tiró a la tribuna.
Hicieron tablas Gimnasia y River. Y está bien, porque el Lobo no merecía quedarse sin nada. Y repira la dupla y se acallan algunas críticas maliciosas. Y ahora el Tripero tendrá que pensar en Lanús, otro partido chivo para rendir examen.