Fútbol

PODIO VACANTE

Todos a marzo: solo hubo malos rendimientos en el último partido del semestre. PUNTAJES

Rodrigo Rey (4): Si bien no tuvo responsabilidad directa en los goles, tampoco pudo lucirse con alguna atajada.

Marcelo Weigandt (4): Mal como carrilero y como lateral. En defensa se vio superado por Orellano en gran parte del partido. Tuvo algunas subidas esporádicas muy individuales y sin buena resolución.

Leonardo Morales (3): Jugando como stopper se desordenó mucho y nunca lo siguió a Centurión. Perdió en el duelo en el primer gol. No mejoró cuando pasó a ser el primer marcador central, perdió todos los duelos y nunca le encontró la vuelta a la marca.

Maximiliano Coronel (3): Flojísima presentación. Muy mal en la marca, lento para los cruces e impreciso con la pelota. No se complementó para nada con su compañero de zaga. Debió haber sido expulsado por un codazo innecesario.

Germán Guiffrey (4): Los minutos que estuvo en cancha mostró un nivel muy diferente al de partidos anteriores. Se desordenó mucho y llegó siempre tarde en las marcas. Se retiró lesionado antes del entretiempo.

Matías Melluso (3): No logró contener los ataques por su sector, lo desbordaron mucho y no aportó seguridad. Tampoco se hizo participe del ataque. En el segundo tiempo, estando amonestado, hizo una falta innecesaria y dejó al equipo con uno menos.

Harrinson Mancilla (4): Pasó desapercibido en el partido porque nunca pudo hacerse cargo del mediocampo. Poca marca y poco corte. Dejó jugar solos a los volantes ofensivos de Vélez. En el segundo gol rechazó para el medio y se la regaló a Centurión. Además, muchas imprecisiones con la pelota.

Víctor Ayala (3): No aportó nada en defensa ni en ataque. No lo ayudó en la marca a Mancilla y tampoco intentó agarrar la pelota para buscar juego. Casi ni tocó el fútbol. Rendimiento apático del paraguayo.

Brahian Alemán (3): Jugó su propio partido. Pura individualidad que poco aportó al juego colectivo de Gimnasia, y que incluso lo perjudicó. Injerencia directa en el segundo gol de Vélez mirando y dejando que Centurión patee; y también en el quinto que, apenas sacaron del medio sus compañeros, quiso pisarla y la perdió en campo propio.

Johan Carbonero (4): Poco del colombiano y falta de concentración. Tan solo unos arranques con pelota dominada en el primer tiempo que no generaron peligro. En el segundo tiempo consiguió desbordar una sola vez, porque en todas las anteriores le cobraron fuera de juego.

Lucas Barrios (4): Estuvo lejos de aportar algo en ataque. Recibió siempre lejos del arco y estuvo demasiado impreciso en el juego de espaldas. No estaba del todo bien desde lo físico y por eso fue reemplazado.

INGRESARON

Matías Pérez García (4): Ingresó en la primera mitad para darle más presencia ofensiva al equipo. Pero no logró imponer su juego ni tampoco generar sociedades con sus compañeros.

Matías Miranda (4): Entró mal. No encontró el lugar en la cancha. Muy impreciso en los pases y poco resolutivo.

Nicolás Contín (4): No aportó nada diferente al juego que venía haciendo Barrios.

Lucas Licht (4): Entró para ocupar el lugar del expulsado Melluso, pero no pudo darle mayor seguridad al sector.

DT Y ÁRBITRO

Yael Falcón Pérez (Regular): No tuvo injerencia directa en el partido, aunque sí sacó más amarillas para los jugadores de Gimnasia.

Leandro Martini y Mariano Messera (Mal): Volvieron a apostar por los cinco defensores y de arranque el equipo sufrió por este planteo. Dos de los tres centrales quedaban sin marcar y no salían a tomar alto a los volantes ofensivos, esto permitió que principalmente Centurión reciba siempre solo y con cancha para conducir. Gimnasia padeció muchos minutos esa libertad y la dupla no lo corrigió. Solo lo hizo cuando uno de los centrales tuvo que retirarse lesionado; el equipo ya perdía para ese momento. Volvieron a la línea de cuatro en el fondo, pero no hubo mejoras. Principalmente porque el equipo no presionaba en ningún sector, dejaba jugar a Vélez con total libertado en toda la cancha. El equipo de la dupla se fue al descanso perdiendo por tres goles y sorpresivamente no apostaron por ninguna modificación para iniciar la segunda parte. Siguieron inclinándose por los once titulares que poco mostraron en los primeros 45 minutos. Luego llegaron los ingresos de Miranda y Contín, ambos fueron puesto por puesto por lo que Gimnasia mantuvo siempre el mismo esquema. Sorprendió también el último cambio. Ingresó Licht para no dejar a la defensa sin lateral tras la expulsión de Melluso, pero la dupla decidió sacar a Carbonero que era el único que por lo menos intentaba ir para adelante. Asegurar la línea de cuatro tampoco trajo buenos resultados porque tras ese cambio al equipo le convirtieron dos goles más.

Martini y Messera no acertaron en el planteo y tampoco supieron como torcer el trámite, pero es errado caerle solo a los entrenadores cuando varios de sus dirigidos mostraron pocas ganas de jugar el partido.

Franco Lamberti