Fútbol

QUISO PERO NO PUDO

Gimnasia lo buscó y lo buscó en Junín, pero no pudo quebrar a Sarmiento y terminó igualando en cero. Así, perdió una clara chance de prenderse en la lucha por la clasificación, aunque todavía queda una ínfima posibilidad. Se valora la entrega y el esfuerzo de un plantel que necesita refuerzos como el agua.

Mereció mejor suerte Gimnasia en Junín. No quedan dudas. Porque dentro de un partido sumamente trabado, asfixiante y de ida y vuelta, fue el Lobo el que terminó imponiendo sus ganas y acorraló a Sarmiento en momentos decisivos.

No empezó bien la cosa para el Tripero, que anduvo errático y con poco atino durante buena parte del primer tiempo. Eso, sin embargo, no le permitió a Sarmiento sacar ventaja en esas leves aproximaciones con disparos desde afuera del área.

Lo mejor del conjunto de Martini y Messera pasó por la presencia de Ayala en la zona media: el paraguayo fue quien aportó equilibro, marca y tenencia en la mitad del terreno, y desde sus pies salieron las mejores combinaciones triperas. ¿Le renovarán contrato? Y también lo mejor pasó por las escaladas de Carbonero, que ya son una marca registrada de este equipo. El colombiano aterrizó varias veces por su sector en área rival pero siempre faltó la puntada final.

La más clara del primer tiempo la tuvo el Lobo, cuando Ayala la hizo temblar al travesaño post desborde de Carbonero. Y la segunda más clara también fue tripera: Alemán vio de lejos caído a Vicentini y sacó un zurdazo tremendo que el uno de Sarmiento despejó de manera espectacular con lo justo.

El partido pedía cambios. Y los tuvo llegando a los 20 del complemento, cuando la dupla mandó a Miranda y a Contín por Pérez García y Ramírez. Y el Lobo fue, con más ganas que otra cosa, a sabiendas de que la victoria era necesaria. Fue, quiso, pero no pudo. No pudo porque enfrente estuvo Vicentini, la figura del encuentro. El arquero del Verde descolgó una bocha con destino al ángulo de Carbonero y siempre brindó seguridad bajo los tres palos.

El Lobo acorraló a Sarmiento y agotó sus cartuchos: lo tuvo Chávez, apenas desivado; lo tuvo Coronel, que entró por el medio y no llegó a puntearla de casualidad; lo tuvieron varios en mil tiros de esquina; y lo tuvo Carbonero sobre el final, en la última bola, cuando solito en el área chica le pifió a la pelota.

Antes, hubo un penal claro sobre Morales que Ariel Penel decidió ignorar.

Punto final para Gimnasia en Junín. Se valora la entrega y el hecho de haberlo ido a buscar. Se valora lo producido en este semestre por un plantel cortísimo y por una dupla técnica que hizo mucho más de lo que podía con material escaso. Se lamenta el empate, aunque todavía queda una ínfima chance de clasificación. ¿Será?