Fútbol
07/03/2021
NO LE ALCANZA
Gimnasia volvió a hacer un buen partido pero otra vez se quedó sin nafta e igualó 1-1 ante Defensa y Justicia en el Bosque. El Lobo dominó el trámite general de un encuentro de ida y vuelta, pero la carencia de recambio lo privó de la victoria. Johan Carbonero abrió la cuenta y lo empató Isnaldo. Sabor a poco.
Otra vez no le alcanzó. Gimnasia tuvo a Defensa y Justicia contra las cuerdas y falló a la hora de darle nocaut. Y promediando el complemento, en una jugada aislada y de carambola, los de Varela se abrazaron al empate.
El Lobo dominó el trámite y, en un partido medianamente parejo, fue un poquito mejor que su rival. Pero otra vez se quedó a mitad de camino, sin nafta, cuando el físico de muchos comenzó a responder poco. Y ahí, poco después de que Johan Carbonero no pudiera en un mano a mano inmejorable contra Unsain para poner el 2-0, llegó Isnaldo, le dio a quemarropa y la pelota se metió en el arco de Rey previo desvío en Mancilla.
Antes, los de Martini y Messera habían manejado los hilos a través de Alemán. Siempre Alemán, quien otra vez mostró su gran nivel. Claro, es cierto, la perdió en la salida en la jugada antecesora al gol del empate y eso empañó un poco una gran tarde del uruguayo.
No hubo rendimientos bajos. Carbonero, la figura excluyente de la noche, abrió la cuenta a los 2 minutos del segundo tiempo, cuando se escapó solito después de un pase extraordinario de Alemán y definió al ras del suelo por debajo del arquero.
Barrios no desentonó arriba y se movió con intensidad. Tuvo una clarísima y su cabezazo dentro del área chica y sin marca dio en el travesaño. Miranda fue clave, lo mismo que el tándem Mancilla-Ayala para elaborar el cerrojo en el medio.
Cumplidor trabajo de la zaga, que sembraba dudas en la previa. Pero está claro: Morales es eso, cumple y nada más. No pidan jerarquía donde no la hay. Gimnasia perdió mucho con la salida de Golt y con el mercado de pases pobrísimo que hizo la dirigencia.
Acaso por eso el Lobo se quedó sin piernas cuando aún quedaban 25 minutos por jugar. Y eso, sumado a que la dulpa tardó otra vez en los cambios, desembocó en el dolor de cabeza del empate. ¿El banco de suplentes tripero? Licht, Contín, Ramírez, Comba, Insfrán y seis pibes de cortísima edad.
Martini y Messera hacen muchísimo con muy poco. El equipo juega muy bien: es ordenado, presiona alto y con criterio, todos trabajan en la recuperación y genera sociedades en ataque. Pero hoy Gimnasia tiene un plantel de 13 o 14 futbolistas y hasta ahí. Y no puede relajarse porque los promedios ya están contando. ¿Aguantará?
El Lobo dominó el trámite y, en un partido medianamente parejo, fue un poquito mejor que su rival. Pero otra vez se quedó a mitad de camino, sin nafta, cuando el físico de muchos comenzó a responder poco. Y ahí, poco después de que Johan Carbonero no pudiera en un mano a mano inmejorable contra Unsain para poner el 2-0, llegó Isnaldo, le dio a quemarropa y la pelota se metió en el arco de Rey previo desvío en Mancilla.
Antes, los de Martini y Messera habían manejado los hilos a través de Alemán. Siempre Alemán, quien otra vez mostró su gran nivel. Claro, es cierto, la perdió en la salida en la jugada antecesora al gol del empate y eso empañó un poco una gran tarde del uruguayo.
No hubo rendimientos bajos. Carbonero, la figura excluyente de la noche, abrió la cuenta a los 2 minutos del segundo tiempo, cuando se escapó solito después de un pase extraordinario de Alemán y definió al ras del suelo por debajo del arquero.
Barrios no desentonó arriba y se movió con intensidad. Tuvo una clarísima y su cabezazo dentro del área chica y sin marca dio en el travesaño. Miranda fue clave, lo mismo que el tándem Mancilla-Ayala para elaborar el cerrojo en el medio.
Cumplidor trabajo de la zaga, que sembraba dudas en la previa. Pero está claro: Morales es eso, cumple y nada más. No pidan jerarquía donde no la hay. Gimnasia perdió mucho con la salida de Golt y con el mercado de pases pobrísimo que hizo la dirigencia.
Acaso por eso el Lobo se quedó sin piernas cuando aún quedaban 25 minutos por jugar. Y eso, sumado a que la dulpa tardó otra vez en los cambios, desembocó en el dolor de cabeza del empate. ¿El banco de suplentes tripero? Licht, Contín, Ramírez, Comba, Insfrán y seis pibes de cortísima edad.
Martini y Messera hacen muchísimo con muy poco. El equipo juega muy bien: es ordenado, presiona alto y con criterio, todos trabajan en la recuperación y genera sociedades en ataque. Pero hoy Gimnasia tiene un plantel de 13 o 14 futbolistas y hasta ahí. Y no puede relajarse porque los promedios ya están contando. ¿Aguantará?