Fútbol
27/02/2021
BRAHIAN Y DIEZ MÁS
El uruguayo Alemán volvió a ser la figura excluyente del Lobo y otra vez demostró que está en un gran nivel. Carbonero y Guiffrey completan el pidio. PUNTAJES
Rodrigo Rey (5): No lo exigieron mucho. No tuvo responsabilidad en el gol y tapó bien con los pies una contra desde fuera del área. Pero mostró muchas dudas con la pelota en los pies saliendo de abajo.
Marcelo Weigandt (4): Flojo. Se desenvolvió mejor en ataque que en defensa. Fue siempre una sorpresa en la ofensiva del equipo y tuvo una chance clara. Pero en el fondo jugó mal, no mostró la firmeza de siempre y lo atacaron fácil.
Maximiliano Coronel (5): Los minutos que jugó, el rival no lastimó demasiado y respondió bien los pocos avances. Debió ser reemplazado por una molestia muscular.
Germán Guiffrey (6): El mejor en la defensa. Mostró la misma solidez que en los partidos anteriores, muy rápido y con buen timing para los cruces, y mucha firmeza en los duelos.
Matías Melluso (5): Jugó un buen primer tiempo, en el cual el local no logró atacar por su sector. Bajó el nivel en el segundo y ya no tuvo la firmeza de antes. En el gol perdió la marca de Romero que terminó empujando la pelota.
Victor Ayala (5): Por momentos logró ser el eje del equipo, sobre todo con la posesión de la pelota. Pero al paraguayo le costó convertirse en el cinco “tapón” porque no tuvo compañía en el mediocampo y la cancha le quedó muy grande para hacer todo el trabajo.
Matías Miranda (4): El partido más flojo del juvenil. No acompañó a Ayala en la contención y el equipo perdió la pelea en el mediocampo. Con la pelota intentó, pero no estuvo fino y tampoco logró asociarse con los delanteros.
Brahian Alemán (7): La figura del Lobo. En la primera parte dio una mano para defender la subida del lateral y en ataque tuvo un buen remate y metió dos pases gol para Ramírez. Levantó aún más en el segundo y con la desventaja se puso el equipo al hombro, generando varias ocasiones para empatarlo y siendo peligroso hasta el final del partido.
Johan Carbonero (6): Bien por el colombiano. El primer tiempo lo buscaron mucho y generó buenos ataques. En el segundo volvió a aparecer luego del gol local y fue muy desequilibrante, aunque no estuvo fino en la resolución. Tuvo la más clara para empatar pero entre el palo y el arquero lo impidieron.
Nicolás Contin (4): Muy flojo. Mal con la pelota y en el pivoteo, volvió lento el juego de sus compañeros. Nunca pudo hacerse los espacios para ser opción dentro del área. Tuvo una sola que remató bien desde afuera.
Erik Ramírez (4): La Perla participó poco en el ataque y no buscó con las diagonales de siempre. En el primer tiempo tuvo dos claras de cabeza que definió mal, y en la jugada del penal también podría haber pateado.
INGRESARON
Leonardo Morales (5): Cumplió con algunas limitaciones, pero falló en jugadas puntuales. Filtraron varias pelotas a su espalda y perdió la marca de Insaurralde en el gol de Independiente.
Lucas Barrios (6): Buen ingreso del delantero. Ganó muchas de arriba y realizó buenas descargas de espaldas al arco. No tuvo ninguna para definir él.
Maximiliano Comba (4): Entró mal. Lento y sin ideas para generar algo en ataque.
DT Y ÁRBITRO
Pablo Dóvalo (Mal): El partido lo llevó bien, pero se equivocó en jugadas clarísimas que podían torcer el resultado final. En la primera mitad no le dio un penal a Gimnasia sobre Ramírez; y con el partido 1-0 anuló el segundo de Independiente por un offside que no existió.
Leandro Martini y Mariano Messera (Regular): Fue el partido más flojo de su equipo, no se vio el Gimnasia protagonista de la bombonera ni el de la goleada ante Talleres; aún así no mereció perder.
La dupla tuvo que hacer un cambio obligado para este partido que le terminó saliendo caro. El reemplazo de Ayala por Mancilla resultó clave en la noche de Avellaneda, porque Gimnasia no tuvo un mediocampo sólido y bien parado. Ayala y Miranda no lograron suplir la ausencia del colombiano y todo el partido la mitad de la cancha fue un paso sencillo para el local. Sin embargo, el equipo de Messera y Martini no sufrió esto en demasía por la poca capacidad que mostró el equipo de Avellaneda; pero el error de la dupla fue no advertir rápidamente el momento en que sí empezó a padecerlo. Demoraron mucho la salida de Miranda y el ingreso de alguien que acompañe a Ayala, y los cambios vinieron una vez que el partido estaba 1-0.
Lo cierto es que Gimnasia no jugó un pésimo partido y debió, por lo menos, llevarse el empate. Por momentos mostró algo de lo que se vio en los primeros dos partidos y tuvo las chances más claras del juego: quedó claro una vez más que la idea está y se entiende. Duele más la derrota porque fue el equipo más flojo que enfrentó hasta hora y lo lastimó aún sin hacer un gran partido.
La dupla deberá hacer algunos ajustes puntuales, por ejemplo en la delantera que no viene teniendo efectividad. Y también tendrá que inventar soluciones para, con el equipo corto que le dejó la dirigencia, lograr reemplazar a aquellos jugadores que no tienen recambio y obligan a desarmar la base.