Fútbol

EL IMBORRABLE RECUERDO DE LA COPA CENTENARIO

Se cumplen 27 años de aquella calurosa tarde del 30 de enero de 1994, cuando el Lobo sacó pecho en el Bosque y gritó campeón.

Es imposible olvidar la campaña del ´93 y su espectacular desenlace en enero del ´94. Nadie podrá borrar de su memoria aquellas movilizaciones, los estadios colmados, los triunfos agónicos y los festejos una y otra vez. Aquella helada jornada en Córdoba en el triunfo por penales frente a Belgrano y luego, la agobiante tarde en el Bosque, con la victoria frente a River por 3 a 1; la vuelta olímpica y el comienzo de una nueva era.

El Lobo fue campeón del torneo oficial organizado por AFA con motivo de su 100° Aniversario. Y qué más justo que el trofeo quede en manos del Club más antiguo de América, de Gimnasia y Esgrima La Plata, el decano del fútbol americano.

Aquella tarde la sensación fue única. Nunca antes los hinchas del Lobo habían vivido algo igual. Se festejó como sólo La 22 sabe hacerlo, se confirmó la pasión con la que vive la gente y se reconoció merecidamente a cada uno de los jugadores.

El Lobo de Roberto Perfumo le ganó al River de Daniel Pasarella por 3-1 con los goles de Hugo Romero Guerra al final del primer tiempo, otro del Moncho Fernández y el restante de Guillermo Barros Schelotto en el cierre del partido. Gimnasia campeón y el Bosque, una fiesta.

Luego, con el paso del tiempo, la sensación de éxtasis se fue diluyendo y todos nos fuimos dando cuenta de que la verdadera felicidad no surgía de la obtención de la Copa. A los hinchas triperos le faltaba un campeonato oficial de AFA en el profesionalismo para darse cuenta de que de los triunfos deportivos no se vive. Que por supuesto ayudan a levantar el ánimo y a crecer como institución. Pero para la gente es sólo un tiempo de satisfacción que luego sirve solo como autodefensa. Gimnasia es otra cosa.

Es innegable que todos los triperos queremos campeonatos, queremos un buen pasar futbolístico y demás. Pero también es innegable que en el fondo, los que tenemos la sangre azul y blanca sentimos la verdadera felicidad todos los días, cuando notamos que el Club fortalece su estructura, cuando percibimos que defiende su patrimonio, cuando triunfa cualquier disciplina.

Los triperos vivimos en un mundo aparte, bajo otra atmósfera y disfrutamos del devenir diario. Nos despertamos cada mañana dispuestos a luchar, expectantes de que las cosas vayan mejor, seguros de nosotros mismos. Por supuesto que el fútbol nos moviliza, lo sentimos como nadie lo hace, sufrimos el doble las caídas porque también disfrutamos el doble las victorias.

27 años de un hito que quedará por siempre en nuestra memoria y claro que es para celebrarlo. ¡Salud, triperos!