Fútbol

SIEMPRE PAOLO

Por su jerarquía, el capitán destacó en un equipo con flojos rendimientos. Ramírez, el único peligroso en el ataque, y Morales que salvó la derrota, completan el podio. PUNTAJES



Jorge Broun (4): No tuvo participación porque no le llegaron en todo el partido, pero cometió un grosero error pifiándole a la pelota y dejando el gol servido. Lo salvó Morales.

Leonardo Morales (6): Jugó un partido flojísimo. Cometió imprecisiones y muchos errores conceptuales. Participó muy poco del juego ofensivo. Aun así, en defensa no sufrió por su sector y fue el héroe de la noche por un cierre que evitó la derrota.

Paolo Goltz (7): El capitán fue el único que intentó ir para adelante y ganar el partido. En defensa mostró la firmeza y la jerarquía de siempre. Terminó jugando al lado de Ayala buscando llegar de alguna forma al área rival.

Maximiliano Coronel (5): Pasó sin pena ni gloria en el partido. Casi no tuvo trabajo en defensa y no contribuyó en el ataque ni desde el juego ni desde lo anímico.

Matías Melluso (4): Otra floja presentación. No lo complicaron por su sector y tuvo mucho terreno para sumarse al ataque, pero lo aprovechó muy poco.

Harrinson Mancilla (4): Muy poco para destacar. No tuvo mucho trabajo en lo defensivo, pero tampoco intervino de la gestación del juego. Muchas imprecisiones y poca participación. Además, cometió una mano insólita dentro del área que debió convalidarse penal.

Víctor Ayala (4): Intentó conducir al equipo y armar juego, pero lo logró muy pocas veces. Jugó un partido plagado de imprecisiones en los pases, en los remates y en las pelotas paradas. Muy poco del paraguayo.

Johan Carbonero (4): Intentó ser desequilibrante por su sector, pero le costó todo el partido. Sobre el final tuvo dos clarísimas pero las resolvió mal.

José Paradela (5): En el primer tiempo fue el más incisivo con gambetas y buenas descargas, aunque sin mucho peligro. En el segundo tiempo, dos imprecisiones le valieron ser reemplazado.

Matías García (5): Poco del Caco. Fue desequilibrante los primeros minutos, pero luego entró en el juego friccionado y malo del partido. También estuvo impreciso en las pelotas paradas.

Eric Ramírez (6): La Perla, con poco, fue el más peligroso de Gimnasia. Tuvo dos en la primera parte que no pudo definir bien y un buen remate en el segundo que sacó el arquero. Sus compañeros le generaron muy poco para que pueda aprovechar.


INGRESARON

Matías Pérez García (4): Jugó más de media hora y no gravitó en el partido. Erro pases fáciles y casi no pisó el área.

Lucas Barrio (3): Ingresó junto con Pérez García y casi no tocó la pelota. Las que intentó participar terminó cometiendo falta.

Nicolás Contin (-): Jugó menos de 5 minutos.


DT Y ÁRBITRO

Pablo Echavarría (Mal): Ayudó al que partido fuera malo porque lo hizo muy detenido, cobraba al mínimo roce. Expulsó bien al jugador de Patronato.

Sebastián Méndez (Mal): Era un partido fundamental para mantener la lucha en la zona y tuvo una oportunidad inmejorable cuando quedó con un hombre más, pero el Gallego nunca le encontró la vuelta al partido. Su equipo comenzó de forma distinta, sin la intensidad que venía mostrando en los encuentros anteriores. Aun así, en el arranque tuvo las más claras ante un rival que hacía poca fuerza. Con el correr de los minutos dejó de buscar y entró en el juego que propuso el local. A la media hora de partido quedó con un hombre más y debía aprovecharlo teniendo todo el segundo tiempo por delante. Méndez debió cambiar desde el arranque del complemento y poner un jugador ofensivo que acompañe a Ramírez para sacar ventaja de la superioridad numérica. Sin embargo, recién pasados los 15 minutos hizo los primeros cambios. Y ninguno le funcionó. Su equipo estaba lejos de generar peligro y de siquiera pisar el área. Recién va a tener una chance pasados los 30 minutos, lo que indica que los once en cancha no le encontraban la vuelta. Pero el DT no apostaba por los suplentes. Recién va a hacer un último cambio en tiempo de descuento. Le cabe responsabilidad a Méndez por el mal funcionamiento del equipo ante un rival muy inferior, pero también por no lograr que sus jugadores cambien la imagen que habían dado en el primer tiempo. Más allá del mal partido, se vio un equipo apagado, débil, sin ideas. Muy distinto al de las otras fechas.


Franco Lamberti