Fútbol
21/07/2019
CON EL PIE IZQUIERDO
En su primera presentación de la temporada, Gimnasia no pudo con Defensa y Justicia por Copa Argentina y quedó eliminado por penales tras igualar 1 a 1 en los 90 minutos. El Lobo jugó gran parte del segundo tiempo con un hombre más, pero la mala puntería y la buena actuación de Unsain le negaron la victoria. Comba marcó el único gol tripero. Ahora, todos los cañones apuntarán la Superliga.
Gimnasia llegó a Temperley con la ilusión de meterse en los octavos de final de la Copa Argentina. Con equipo renovado y a la espera de la llegada de algunas caras nuevas más, los dirigidos por el Indio Ortiz saltaron al terreno de juego con un 4-1-4-1 que tuvo al tridente Ayala-Mussi-García como eje principal.
Lo mejor del Lobo se vio a partir de lo que pudo generar el Caco, tanto por el sector izquierdo como cuando se tiraba más hacia el centro. En tanto, las llegadas punzantes por las bandas de Horacio Tijanovich y Maximiliano Comba asomaron como una de las principales cartas de peligro del Albiazul.
Lo cierto es que Gimnasia y Defensa y Justicia ofrecieron un partido bastante cerrado donde las oportunidades de gol no abundaron. La más clara, sin dudas, fue para el Tripero, cuando una gran triangulación derivó en el centro raso de Tijanovich y la inmediata llegada en soledad absoluta de Contín. Pero el único atacante neto de área que presentó Ortiz en cancha tardó más de la cuenta en acomodarse y desperdició una chance inmejorable de cara a Unsain.
El Halcón, dirigido por Mariano Soso, hizo poco y nada de cara al arco de Alexis Martín Arias. Sin embargo, tuvo un premio inmerecido sobre el final de la primera parte: falta tonta cerca del área, centro y gol de Marcelo Herrera. La pelota parada en contra y un problema recurrente para el Lobo.
La defensa fue sin dudas el sector más flojo del equipo de Ortiz. Guanini y Guiffrey dejaron mucho que desear, a Melluso le costó bastante por su sector y Morales fue el único de los del fondo que terminó redondeando un buen partido.
En el complemento, bien temprano, a Gimnasia le cambiaron los papeles para bien: Penel expulsó correctamente a Herrera cuando el reloj marcaba los 3 minutos. Y poco tiempo después, a los 13, Comba recibió de Tijanovich, encaró con decisión y sacó un derechazo imposible para Unsain.
Y el Lobo fue, como pudo, a sabiendas de que la superioridad numérica lo obligaba a llevarse por delante a su rival. Allí crecieron aún más las figuras de Ayala y Mussis, que manejaron el mediocampo a capricho y deseo. Y Gimnasia lo tuvo e n varias ocasiones, ya con Mansilla, Chávez y Velázquez adentro, pero la mala puntería y la gran actuación de Unsain le negaron la victoria.
Los penales esta vez no vendrían con un guiño de ojo. Fallaron Tijanovich y Ayala. Martín Arias no contuvo ninguno de los disparos del rival, y punto final en Temperley.
Si se pone sobre el tapete que recién se trató del primer partido oficial de la temporada, lo realizado por Gimnasia no es malo. Ahora, a poner todas las energías en la Superliga, en la que el Lobo debutará el próximo sábado visitando a Lanús.
Lo mejor del Lobo se vio a partir de lo que pudo generar el Caco, tanto por el sector izquierdo como cuando se tiraba más hacia el centro. En tanto, las llegadas punzantes por las bandas de Horacio Tijanovich y Maximiliano Comba asomaron como una de las principales cartas de peligro del Albiazul.
Lo cierto es que Gimnasia y Defensa y Justicia ofrecieron un partido bastante cerrado donde las oportunidades de gol no abundaron. La más clara, sin dudas, fue para el Tripero, cuando una gran triangulación derivó en el centro raso de Tijanovich y la inmediata llegada en soledad absoluta de Contín. Pero el único atacante neto de área que presentó Ortiz en cancha tardó más de la cuenta en acomodarse y desperdició una chance inmejorable de cara a Unsain.
El Halcón, dirigido por Mariano Soso, hizo poco y nada de cara al arco de Alexis Martín Arias. Sin embargo, tuvo un premio inmerecido sobre el final de la primera parte: falta tonta cerca del área, centro y gol de Marcelo Herrera. La pelota parada en contra y un problema recurrente para el Lobo.
La defensa fue sin dudas el sector más flojo del equipo de Ortiz. Guanini y Guiffrey dejaron mucho que desear, a Melluso le costó bastante por su sector y Morales fue el único de los del fondo que terminó redondeando un buen partido.
En el complemento, bien temprano, a Gimnasia le cambiaron los papeles para bien: Penel expulsó correctamente a Herrera cuando el reloj marcaba los 3 minutos. Y poco tiempo después, a los 13, Comba recibió de Tijanovich, encaró con decisión y sacó un derechazo imposible para Unsain.
Y el Lobo fue, como pudo, a sabiendas de que la superioridad numérica lo obligaba a llevarse por delante a su rival. Allí crecieron aún más las figuras de Ayala y Mussis, que manejaron el mediocampo a capricho y deseo. Y Gimnasia lo tuvo e n varias ocasiones, ya con Mansilla, Chávez y Velázquez adentro, pero la mala puntería y la gran actuación de Unsain le negaron la victoria.
Los penales esta vez no vendrían con un guiño de ojo. Fallaron Tijanovich y Ayala. Martín Arias no contuvo ninguno de los disparos del rival, y punto final en Temperley.
Si se pone sobre el tapete que recién se trató del primer partido oficial de la temporada, lo realizado por Gimnasia no es malo. Ahora, a poner todas las energías en la Superliga, en la que el Lobo debutará el próximo sábado visitando a Lanús.