Fútbol

ACÁ ME TENÉS

Histórica movilización del Lobo. Casi 20mil triperos coparon Mendoza en una movida récord y para el recuerdo. Además, las hinchadas de Gimnasia y Rosario Central convivieron en las calles sin problemas y en paz. La fiesta fue absoluta. Y la única fuerza popular de la Ciudad volvió a dejar en claro por qué es la que manda en La Plata

Indescriptible. La movilización de Gimnasia a Mendoza quedará en la historia. 20mil almas recorrieron una distancia descomunal (más de 1000 kilómetros) para alentar al Lobo un día de semana.

Desde bien temprano empezaron a llegar a la tierra del buen vino las camisetas azules y blancas. 200 micros, 15 vuelos chárter, autos particulares, vuelos de línea, micros de línea. Nada impidió que Gimnasia estuviera acompañado por su legendaria hinchada. Ni siquiera los tediosos y absurdos controles policiales en diversas zonas del trayecto que une a La Plata y Mendoza.

El colorido se vio primero en las calles. La fiesta fue interminable. Incluso hubo mucho respeto con la gente de Rosario Central: hinchas de corazón, como nosotros, que estaban en la misma y que también le pusieron su fiesta a la jornada. Así, como si se tratara de una utopía, hinchas de los dos clubes convivieron en paz en la previa del partido. Sí, hubo cargadas de todo tipo, cantos y chicanas, pero todo quedó ahí, como debe ser. Y así, triperos y canallas dieron el ejemplo y echaron por tierra la idea absurda que nos quieren imponer, de que todos somos animales y de que todo está perdido.

Adentro, las tribunas lucieron repletas. La fiesta fue desmesurada. Y la gente del Lobo, que no paró un segundo de alentar, se rompió las manos para aplaudir sobre el final a un equipo que dejó todo en la cancha.






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