Fútbol

CORTÓ LA RACHA EN UNA CANCHA DIFÍCIL

Gimnasia, con un equipo plagado de pibes, empató sobre la hora en un partido que empezó complicado pero que se quebró en una jugada que provocó la expulsión de un jugador de Independiente. Fue 2 a 2 en Avellaneda. Un punto que se valora en demasía al cortar la terrible racha de seis caídas consecutivas. Alemán de penal y Bonifacio, los goles triperos.

Desde que Temperley le hizo un gol faltando pocos minutos, Gimnasia no había podido sumar en lo que iba de la Superliga. Fueron seis derrotas consecutivas y uno de los partidos más complicados provocó la reacción del equipo, que empezó perdiendo a los 9 minutos tras encontrar una defensa mal parada para que facture Benítez.

El equipo local no dejó de jugar en tres cuartos de cancha y siguió atacando, pero en una contra Contín (el mejor del Tripero) se encontró mano a mano con el arquero y provocó la desesperación de Figal, que cortó el avance y Trucco no dudó: penal para el Lobo.

La polémica se dio en la manera de sancionar la acción, ya que primero fue amarilla y por orden del línea fue roja segundos más tarde. Así, a los 20 de la primera mitad, el conjunto de Holan se quedó con 10, y encima Alemán empató el partido, con disparo fuerte y alto para Campaña.

El encuentro continuó con la presión del local aunque sin mucha profundidad, en un entretiempo que movería algunas fichas, ya que Gimnasia concluyó con 9 de los 11 titulares de las divisiones inferiores. Se produjo el debut de Monti en la mitad del terreno, y Ramírez ingresó por Alemán. Por su parte, Melluso, Contín y Gómez cumplieron con una buena labor.

Los ingresantes de ambos equipos iban a ser claves, porque primero Gigliotti y después Bonifacio decretarían el 2 a 2 final, en el mediodía de Avellaneda. La segunda mitad tuvo rachas de buenos minutos para Gimnasia, como hacía tiempo no tenía, entrando por la bandas y generando en Campaña una figura. El local demostró mejores cualidades técnicas y por eso lastimó en una de las pocas que tuvo.

“Agradezco a Dios y Jesús la oportunidad que me dan de poder estar en este lugar”, dijo el técnico Ortíz, quién dirigirá hasta el final de la Superliga y destacó la importancia anímica del punto. Gimnasia no podía perder porque habían ganado Newells, Vélez y Patronato, pensando en el promedio que viene.