Fútbol
04/02/2018
EMPATE Y A PENSAR EN EL CLÁSICO
Gimnasia igualó en cero ante Arsenal en Sarandí. En un partido chato, el Lobo contó con las situaciones más claras pero no pudo convertir. Sobre el final, debutó Jerónimo Barrales, que poco pudo hacer para cambiar la ecuación. Ahora, arranca la semana previa a un partido trascendental: el clásico del próximo sábado.
Gimnasia jugó un partido de esos que quedan en el olvido. No tanto por el resultado adverso, ya que no perder era importante para “llegar mejor al clásico” –según dijo Sava- sino porque fue un partido donde el Lobo nunca encontró la comodidad que supo encontrar por momentos a principios ante Rosario Central.
Al estadio Julio Humberto Grondona se acercaron unos 500 hinchas locales y un centenar de triperos entre dirigentes, jugadores, familiares y periodistas. Los casi 30 grados se hicieron sentir en la tarde dominguera, y fue tema en las declaraciones de la mayoría de los protagonistas. Sin embargo, el partido tuvo algunas situaciones para que el marcador se abriera, ante un Arsenal que llegaba con 10 derrotas sobre 13 partidos y en zona de descenso.
La más clara del partido la tuvo el uruguayoDibble, quien presionó una salida del rival y quedó mano a mano con Santillo. El arquero de 37 años le adivinó el palo al ex Peñarol y la sacó al córner.
Gimnasia intentó protagonizar el primer tiempo pero se encontró con faltas tácticas en tres cuartos de cancha. Hubo no menos de seis en el primer tiempo, sobre todo a Brian Alemán, el conductor del equipo de Sava.
El local encimó por algunos pasajes de la primera etapa con pelotas parada, pero nunca pudo profundizar. “Tuve la sensación en todo momento de que el partido se podía ganar, las chances más claras fueron nuestras”, afirmó Sava, quién entre otras palabras volvió a mostrar su apoyo a la actual dirigencia.
En el segundo tiempo Gimnasia contó con situaciones de contra para abrir el marcador pero no supo definirlas. Por el costado izquierdo con la triangulación entre Colazo, Alemán y Niell pasaron buenos fragmentos de circulación, pero que no desembocaron en la red. Unos cinco tiros de esquina revelaron las aproximaciones, pero al no ser bien ejecutadas generaron algunos contraataques de Arsenal.
El partido se tornó impreciso y no generó jugadas polémicas ni ataques agresivos que merezcan ser relatados. El ingreso de Barrales en los últimos cinco minutos hizo pensar a más de uno la idea de que hubiese entrado antes. El ex Banfield mostró buen porte para pelear entre los centrales, y tuvo una oportunidad aérea que no pudo capitalizar para Pereyra, que llegaba solo.
Gimnasia llega al clásico con la incertidumbre de un rendimiento irregular, pero con el aval de cuatro partidos consecutivos ganados en el Bosque. “Son partidos muy lindos y la gente de Gimnasia se merece un triunfo. Nadie se acuerda del partido anterior y del posterior. Contamos con mucha información del rival y esperemos aprovecharla”, sintetizó Lorenzo Faravelli con respecto al clásico. El sábado a las 17 comenzará a abrirse otra página en 60 y 118.
Santiago Giorello