Fútbol
10/12/2017
NO LO PUDO AGUANTAR
Gimnasia hizo un gran primer tiempo y vencía con justicia a Racing en el Cilindro, pero segundos antes de irse al descanso se lo empataron por una serie de errores puntuales y se le complicó el partido. En el complemento al Academia fue más y se quedó con una victoria por 3 a 1. Brahian Alemán, con un tiro libre excepcional, marcó el tanto tripero. Ahora, a pensar en 2018.
No pudo ser. Gimnasia se despidió del 2017 con una derrota fulera ante Racing en el Cilindro por 3 a 1 y dejó pasar la chance de cantar victoria fuera de casa e hilvanar la segunda al hilo en el campeonato.
El Lobo jugó un gran primer tiempo. Allí controló con criterio a su rival: presión alta, traslado efectivo de la pelota, orden defensivo y velocidad de tres cuartos en adelante fueron las claves para que el equipo de Mariano Soso se adueñara de las acciones en la primera mitad.
De entrada nomás, el fenomenal Brahian Alemán revalidó su gran presente. Primero apiló a varios jugadores de la Academia en terreno ofensivo y después le cometieron falta al borde del área. Y el uruguayo, sin demasiadas vueltas, la mandó a guardar suavemente al costado derecho del arquero Juan Musso cuando el cronómetro recién marcaba dos minutos de juego.
El Lobo implementó bien su libreto y logró que Racing se sintiera incómodo en todo momento. El paraguayo Omar Alderete tuvo un muy buen desempeño y siempre representó una complicación para la delantera de la Academia, que salvo por una o dos llegadas de riesgo, nunca inquietó demasiado a Alexis Martín Arias.
Pero a los 45 minutos, momentos antes de irse al descanso, llegó el error fltal que le terminaría pasando una factura impagable al Tripero. Una pelota parada a favor en ofensiva derivó insólitamente en un contragolpe letal de Racing. Pelotazo largo, Faravelli se durmió y perdió la posición ante Zaracho, que se acomodó y le dio cruzado para la llegada en soledad de Lisandro López. Y a cobrar. Un baldazo de agua fría.
En el complemento Gimnasia no fue el mismo. Acaso por el cimbronazo inesperado del ocaso de la primera etapa, el Lobo sucumbió ante un rival envalentonado y se terminó quedando sin nada.
Otra vez Lisandro López apareció solo tras un centro de Lautaro Martíenz y puso en ventaja a su equipo promediando el período. Y sobre el final, Bonifacio derribó al propio Martínez dentro del área y Abal señaló el punto penal. Nada que objetar. El pibe de la Academia se hizo cargo del balón. Martín Arias contuvo el remate pero el rebote le quedó al delantero que la empujó a la red.
Una nueva derrota del Lobo fuera de casa. Está claro que a Gimnasia le cuesta sobremanera sostener el nivel cuando juega de visitante. Será un ítem a mejorar en 2018.
El Lobo jugó un gran primer tiempo. Allí controló con criterio a su rival: presión alta, traslado efectivo de la pelota, orden defensivo y velocidad de tres cuartos en adelante fueron las claves para que el equipo de Mariano Soso se adueñara de las acciones en la primera mitad.
De entrada nomás, el fenomenal Brahian Alemán revalidó su gran presente. Primero apiló a varios jugadores de la Academia en terreno ofensivo y después le cometieron falta al borde del área. Y el uruguayo, sin demasiadas vueltas, la mandó a guardar suavemente al costado derecho del arquero Juan Musso cuando el cronómetro recién marcaba dos minutos de juego.
El Lobo implementó bien su libreto y logró que Racing se sintiera incómodo en todo momento. El paraguayo Omar Alderete tuvo un muy buen desempeño y siempre representó una complicación para la delantera de la Academia, que salvo por una o dos llegadas de riesgo, nunca inquietó demasiado a Alexis Martín Arias.
Pero a los 45 minutos, momentos antes de irse al descanso, llegó el error fltal que le terminaría pasando una factura impagable al Tripero. Una pelota parada a favor en ofensiva derivó insólitamente en un contragolpe letal de Racing. Pelotazo largo, Faravelli se durmió y perdió la posición ante Zaracho, que se acomodó y le dio cruzado para la llegada en soledad de Lisandro López. Y a cobrar. Un baldazo de agua fría.
En el complemento Gimnasia no fue el mismo. Acaso por el cimbronazo inesperado del ocaso de la primera etapa, el Lobo sucumbió ante un rival envalentonado y se terminó quedando sin nada.
Otra vez Lisandro López apareció solo tras un centro de Lautaro Martíenz y puso en ventaja a su equipo promediando el período. Y sobre el final, Bonifacio derribó al propio Martínez dentro del área y Abal señaló el punto penal. Nada que objetar. El pibe de la Academia se hizo cargo del balón. Martín Arias contuvo el remate pero el rebote le quedó al delantero que la empujó a la red.
Una nueva derrota del Lobo fuera de casa. Está claro que a Gimnasia le cuesta sobremanera sostener el nivel cuando juega de visitante. Será un ítem a mejorar en 2018.