Fútbol

SE quedó sin nafta

Gimnasia derrotaba 2 a 0 a Arsenal en Sarandí con dos goles de Ibáñez pero no pudo sostener el resultado: le descontaron, se replegó demasiado y, en tiempo de descuento, le arrebataron la victoria del buche. Groseros errores en defensa y un duro golpe de cara al clásico del domingo. Habrá que reponerse como sea.


Gimnasia no pudo aguantar un resultado que parecía seguro y se quedó con una igualdad con sabor muy amarga en Sarandí. Tras sacar ventaja de dos en la primera parte, el Lobo bajó su rendimiento en el complemento y se lo terminaron empatando en tiempo de descuento.

De entrada, el equipo de Alfaro se paró bien con un sistema nuevo: dos cincos de contención (Miloc y Perdomo), Chirola algunos metros más adelante y Carrera e Ibáñez yendo por las bandas para asistir a un movedizo Mazzola.

La apuesta le salió bien en el comienzo al DT tripero. El Lobo mordió con eficacia y por duplicado: dos pelotas paradas y dos cabezazos de Ibáñez pusieron a Gimnasia con una ventaja de 2 a 0 ante un tibio Arsenal.

El Tripero contó con más ocasiones para liquidar el pleito. Primero, el propio Ibáñez desperdició un mano a mano increíble al tirar la pelota por arriba del travesaño en el final de la primera etapa. Después, ya en el complemento y ya con Vegetti en cancha, el delantero sacó tremendo zapatazo que hizo tambalear el travesaño de Pellegrino.

Más allá de eso, Martín Arias ya había salvado al Lobo en alguna que otra ocasión con tapadas excepcionales. Pero en cierto momento, promediando el segundo tiempo, el Lobo empezó a quedarse sin nafta. Arsenal, con poco y nada, lo acorraló. Gimnasia retrocedió (un poco obligado por las circunstancias y otro poco por decisión) y terminó, otra vez, cediendo el dominio del balón al rival.

Alfaro no tuvo más remedio que mandar a Mauricio Romero a la cancha en lugar de Chirola y jugar con cuatro centrales más Licht en defensa, en una clara invitación al rival a animarse a más.

Boghossian descontó de cabeza tras conectar en el área chica (Martín Arias falló en esa jugada) y, sobre el final, cuando el local jugaba con diez por la expulsión de Vella, en el segundo minuto de descuento de los tres que había dado Trucco, Giménez capturó un rebote en el borde del área. En soledad, la paró de pecho, dejó que picará y fusiló al arquero albiazul.

Errores varios. Más que nada defensivos. A Alfaro le viene costando hallar el equilibrio y no encuentra soluciones. Ni Ramos ni Guanini y Grga transmitieron seguridad y eso se terminó pagando caro.

Ahora, con un golpe duro que digerir, hay que mentalizarse en el clásico del próximo domingo en el Bosque. En la semana, el DT deberá trabajar y mucho para darle forma al equipo y llegar en las mejores condiciones al partido más importante de este segundo semestre.