Fútbol
14/05/2016
DE MAL EN PEOR
El equipo de Marcelo Gallardo no encuentra el rumbo y se hace evidente en los números. Solo consiguió 15 unidades que lo dejan por debajo de la mitad de tabla. Los tres puntos que se disputa con el Lobo son importantes para terminar el año un poco mejor. ANÁLISIS DEL RIVAL
El River de Gallardo intentará terminar el año de la mejor manera, ya que los resultados no los favorecieron a lo largo del torneo. Con los jugadores de renombre que forman parte del plantel, el Millo no pudo quedar entre los primeros de la zona 1.
Repasando los números, el elenco de Núñez solo consiguió 15 de los 42 puntos que estuvieron en juego. Tres victorias, seis empates y cinco derrotas son las pruebas claras que muestran el mal año para River. Se posiciona por debajo de la mitad de tabla en el puesto 10, lejos de la punta.
La idea táctica que había plasmado a lo largo de la semana el Muñeco Gallardo mostraba claramente la necesidad de ir en buscar de los tres puntos para subir algunos lugares en la tabla. River recibiría a Gimnasia con un triplete ofensivo, una idea de juego poco común en este equipo, con Rodrigo Mora, Lucas Alario e Iván Alonso. Pero, en las últimas horas, una pubalgia dejó afuera del equipo al uruguayo, por lo que causó un cambio inesperado en el esquema. Por esta razón, el equipo saldrá al Monumental con un 4-4-2. Sin embargo, la zona ofensiva no es la única que tendrá una modificación.
Luego de la derrota ante San Lorenzo en la última fecha disputada, Gallardo optó por realizar otros dos cambios, uno de ellos obligado. Andrés D’alessandro no podrá estar frente al Lobo por una lesión sufrida ante el Cuervo. Esta será una baja importante en el medio, ya que el Cabezón, más allá de no estar pasando por un buen presente futbolístico, era clave en el equipo. En tanto, otro de los cambios es el ingreso de Mercado por Vega, que no tuvo un buen partido.
El presente de River no es bueno desde ningún punto del que se mire. Desde lo futbolístico, por lejos quedó la imagen de aquel equipo campeón de la Recopa y Libertadores en el 2015. Hoy, no tiene fluidez, no provoca desequilibrio en el equipo rival y no consigue levantar cabeza. Desde lo institucional, llega la época donde se rescinden los contratos y varios jugadores están quedando afuera de la lista que tiene en cuenta el Muñeco, como es el caso de Pisculichi, que ni siquiera forma parte de los concentrados para el partido, así también como Viudez y Bertolo, provocando un malestar entre jugadores y cuerpo técnico.
La suma de los problemas dio un resultado claro: un mal torneo. River quedó muy lejos de la pelea pero sin embargo intentará conseguir los tres puntos para terminar un poco más arriba en la tabla y así poder cerrar con poco más de orgullo esta pésima primera mitad del año.
Repasando los números, el elenco de Núñez solo consiguió 15 de los 42 puntos que estuvieron en juego. Tres victorias, seis empates y cinco derrotas son las pruebas claras que muestran el mal año para River. Se posiciona por debajo de la mitad de tabla en el puesto 10, lejos de la punta.
La idea táctica que había plasmado a lo largo de la semana el Muñeco Gallardo mostraba claramente la necesidad de ir en buscar de los tres puntos para subir algunos lugares en la tabla. River recibiría a Gimnasia con un triplete ofensivo, una idea de juego poco común en este equipo, con Rodrigo Mora, Lucas Alario e Iván Alonso. Pero, en las últimas horas, una pubalgia dejó afuera del equipo al uruguayo, por lo que causó un cambio inesperado en el esquema. Por esta razón, el equipo saldrá al Monumental con un 4-4-2. Sin embargo, la zona ofensiva no es la única que tendrá una modificación.
Luego de la derrota ante San Lorenzo en la última fecha disputada, Gallardo optó por realizar otros dos cambios, uno de ellos obligado. Andrés D’alessandro no podrá estar frente al Lobo por una lesión sufrida ante el Cuervo. Esta será una baja importante en el medio, ya que el Cabezón, más allá de no estar pasando por un buen presente futbolístico, era clave en el equipo. En tanto, otro de los cambios es el ingreso de Mercado por Vega, que no tuvo un buen partido.
El presente de River no es bueno desde ningún punto del que se mire. Desde lo futbolístico, por lejos quedó la imagen de aquel equipo campeón de la Recopa y Libertadores en el 2015. Hoy, no tiene fluidez, no provoca desequilibrio en el equipo rival y no consigue levantar cabeza. Desde lo institucional, llega la época donde se rescinden los contratos y varios jugadores están quedando afuera de la lista que tiene en cuenta el Muñeco, como es el caso de Pisculichi, que ni siquiera forma parte de los concentrados para el partido, así también como Viudez y Bertolo, provocando un malestar entre jugadores y cuerpo técnico.
La suma de los problemas dio un resultado claro: un mal torneo. River quedó muy lejos de la pelea pero sin embargo intentará conseguir los tres puntos para terminar un poco más arriba en la tabla y así poder cerrar con poco más de orgullo esta pésima primera mitad del año.