Fútbol

"mejor que acá no voy a estar "

En una extensa entrevista exclusiva con Letra G, Fabián Rinaudo habló de todo. El emblema e ídolo de Gimnasia conversó sobre Alfaro, sus gustos, las “suciedades” del fútbol, los litigios económicos para su continuidad, las personas que conforman la identidad tripera y mucho más. "Me gustaría siempre seguir relacionado a Gimnasia, no sé si me podría desprender", sostuvo Fito.

Instalados en el auditorio del Campus "Timoteo Griguol", mate a mate y con una gran predisposición, Fito Rinaudo charló de todo un poco con Letra G. El ídolo de Gimnasia dejó varios títulos importantes y otras tantas enseñanzas en cuanto a sus elecciones personales, donde prioriza las relaciones sociales sobre la fama y el dinero. A continuación, un mano a mano imperdible:

Alfaro es caracterizado por ser laborioso en los detalles, ¿qué percepción les deja?

Es un técnico con mucha experiencia y mucha espalda, no sólo por edad sino por lo que ha conseguido. Lo hemos conocido por ser muy puntual y específico en todos los detalles, cosa que no se le escapa en las maneras de entrenar. Otros técnicos no le dan tanta importancia y la toma de decisiones la dejan a criterio del jugador, pero en este caso no. Viene bien eso.

Después de volver a Gimnasia y ponerte bien en lo físico, ¿sigue un objetivo personal?

No me propongo cumplir determinados objetivos lejanos, simplemente fue volver y ponerme bien, ahora es mantenerme físicamente, agarrando los conceptos e ideas del DT. Más allá de las metas, el día a día es el camino que hay que seguir, como venimos haciendo ahora, que es un torneo bárbaro.

¿Mirás fútbol?

No, poco. Por gusto, por elección. No es que no me gusta el fútbol, me gusta, también el automovilismo, el tenis, pero decido mirar o hacer otra cosa y no estar obsesivo mirando fútbol y que mi vida pase por ahí. Miro a los rivales que vamos a enfrentar o el partido jugado para analizar lo que viene y a mí mismo. No soy de saber quién juega la Libertadores o la Champions, mi vida pasa por otro lado, pero siempre respetando mi trabajo. El fútbol agota mucho la cabeza, estar todo el tiempo metido en este mundo no hace bien, trato de salir, de escapar y por momentos lo consigo.



El fútbol más como una herramienta de trabajo que como una pasión desmedida…

Totalmente, desde chico fue así, quizás era más obsesivo por vivir, por hacer todo lo que tenía que hacer con mi vida. Cuando llegué acá mi vida cambió, empecé a tomar conciencia de lo que podía obtener y me tuve que profesionalizar. Si te dedicás a vivir como una persona normal, no podés estar en Primera. Elegí esto porque es lo que sé hacer, a lo que me enfoqué. Intento salir un poco, que no sea 24 horas fútbol porque hace mal, por las presiones y todo lo que encierra.

¿Tenés que volver a Europa a solucionar problemas financieros entre clubes?

Yo fui prestado al Catania desde Sporting Lisboa, Sporting hizo la opción de compra pero Catania nunca pagó. Debe como tres millones de euros y yo, cuando arranque la pretemporada, tengo que volver, porque hay una guerra de reclamos que no me interesa, no tengo la idea de volver. Que se maten reclamando. Yo estoy en mi casa, mejor que acá no voy a estar en otro lugar.

Por lesiones, sanciones o rendimientos, han aparecido muchos pibes del club, ¿cómo lo analizás?

Estoy muy contento, encontrarse con un plantel numeroso y saber que podés contar con ellos es especial. Por el desastre que pasó en el verano se dieron a conocer y eso es fantástico, que debuten, jueguen y se mantengan en el tiempo, que no sea fugaz. Se enriquece el grupo, se eleva la competencia. Ojalá Mati Noble siga así, se destaque y sea constante. No es lo mismo jugar con gente que sin gente, por las presiones, se mete el dinero, hay muchas cosas que influyen y que se mantengan los pibes nos pone muy contentos a los más grandes del plantel.

¿Qué importancia tiene que gente ligada al club esté en Inferiores para forjar una identidad?

Es clave y fundamental, es jugar con el plus del sentimiento, que no todo sea económico, hay que sumarle el sentido de pertenencia. Es importante que el club se llene de tipos como Yllana, Messera, el Indio Ortiz, dios quiera que vuelva Chirola…

¿Contra Quilmes, hace unas fechas, hablaste con Chirola Romero?

Con Chiro hablo todos los días y le digo “¿qué hacés en Quilmes? ¡tenés que estar acá!, venite a tu casa, te necesitamos”. Jugando o no jugando, Chirola es un fenómeno y le hace bien al club. Ellos son gente que ha hecho historia y marcan un camino.



¿Te gustaría trabajar en Juveniles en un futuro?

Me encanta que el pibe del club que le toque debutar, que el fútbol no sea sólo dinero y fama, me gusta que se sienta, que se disfrute. Me gusta mandar estos mensajes, pero no por bajar una línea, sino porque me sale. No sé si me gustaría trabajar en Inferiores, me falta para el retiro, pero me gustaría retirarme ya.

Eso es contradictorio…

No lo puedo hacer. Si fuese egoísta me retiraría, pero no puedo porque pienso en mi familia, en amigos, en poder ayudar. Es tan sucio el mundo del fútbol y por eso me quiero retirar lo más rápido que pueda y por eso me volví a Gimnasia. Ya que tengo que estar en este mundo sucio, lo hago en mi casa. No sé si estoy tan loco. Hay una regla: a mayor fama y dinero, menos libertad, felicidad, calma y tranquilidad en tu vida. Cuanto más, menos. Sos más reconocido, pero te hundís por dentro. Me gustaría siempre seguir relacionado a Gimnasia, no sé si me podría desprender.

¿A comparación con Europa, qué le falta a Gimnasia para dar ese salto de calidad institucional?

Falta mucho en infraestructura, en organización, pero no está bien hacer esas comparaciones. Me gustaría ver a Gimnasia mejorado en todo aspecto, la calidad de cada deporte, respetar a los empleados, sin criticar a nadie. Me gusta enfocar más en las personas que en lo material. Es difícil nombrar un punto porque se puede mejorar en todo.

Los amigos se cuentan con los dedos de la mano, ¿cuántos deja el futbol?

Ninguno, los amigos los tengo en mi pueblo. Se cuentan con una mano. No odio a ningún futbolista, no me llevo mal con ninguno, pero de ahí a que sean amigos, tampoco. Hay que calentar el agua y seguir…


Nota: Juan Ignacio Varano
Fotos: Eva Pardo