Fútbol

PIEZA POR PIEZA

Tras un gran primer tiempo, Gimnasia nunca le encontró la vuelta a Godoy Cruz en el complemento. Acá, analizamos cómo se paró el Lobo a lo largo del partido y las variantes de Alfaro.




El Lobo desarrolló su mejor primer tiempo del campeonato. Salió a morder de entrada y puso contra las cuerdas al líder de la Zona 1 del campeonato. Gimnasia sacó ventaja de dos con total supremacía y justicia, y bien pudo haber aumentado la diferencia.

Desde el inicio, Alfaro apostó a un clásico 4-4-2. El equipo se movió al compás de Fabián Rinaudo, fundamental para el equilibrio, y sacó ventaja por los costados, con las subidas de Matías Noble y Maximiliano Meza.

Arriba, el tándem Rasic-Bou ganó en confianza y desbarató la estrategia defensiva del conjunto visitante. Allí se vio la mejor versión tripera de los últimos tiempos: un equipo práctico, rápido, ordenado y preciso, con grandes chances de lastimar de tres cuartos en adelante.

Más tarde, con el descuento de Zuqui y el empate de Ayoví, Gimnasia no pudo mantener el libreto. Todo lo bueno realizado en la primera parte se esfumó en el complemento. Y Alfaro movió el banco pero sus cambios fueron puesto por puesto (también hay que mencionar que los tres futbolistas que salieron lo hicieron con molestias): Niell por Bou, Castillón por Meza y Mendoza por Licht, pasando Noble a ubicarse como lateral izquierdo.

El DT tripero se inclinó por no tocar el esquema y siempre apostó a lo mismo. Lamentablemente no alcanzó para quedarse con la victoria. Igual, se valora muchísimo lo hecho por el Lobo en los priemeros 45 minutos de juego.





ASÍ EMPEZÓ




















ASÍ TERMINÓ