Fútbol
05/04/2016
BIENVENIDO GUSTAVO
Alfaro tuvo su debut al mando del primer equipo tripero y sus indicaciones no pasaron desapercibidas. Acá, te repasamos cómo vivió el partido el nuevo entrenador del Lobo.
La llegada de Gustavo Alfaro hizo ruido en Gimnasia, primero porque no era el principal candidato de la Comisión Directiva y luego porque tras la desordenada salida de Troglio resultaba difícil que un entrenador serio y de primera línea se hiciera cargo del primer equipo.
Los quince días de trabajo gracias al receso por las eliminatorias permitió que Alfaro pudiera trabajar con cierta tranquilidad los primeros conceptos en el predio de Estancia Chica, y el mismo tiempo sumado al triunfo frente a Arsenal permitieron poner paños fríos a todo lo acontecido previamente.
EL MINUTO A MINUTO
Los hinchas aplaudieron su llegada al Estadio del Bosque al descender del micro que transportó a la delegación desde Estancia Chica, los minutos previos a pisar el campo transcurrieron dentro del vestuario ultimando detalles previos al inicio del encuentro frente al Cervecero.
Cuando llegó la hora, el DT pisó el campo de juego y el pueblo tripero lo recibió con un aplauso unánime, sinónimo de aprobación. Sentado en el banco esperó que los jugadores se acomodaran en el campo y posó para las fotos de rigor.
Con el pitazo inicial del arbitro empezó formalmente la era Alfaro y desde momento en que se paró para cumplir con el minuto de silencio no volvió a sentarse en todo el partido.
Se lo notó intenso en sus indicaciones y muy metido en cada instancia del juego, dando órdenes permanentemente y protestando cada fallo del juez. Mesurado a la hora de festejar el gol, se lamentó cada situación errada al grito de "vamos a definirlo, vamos a definirlo", y saludó a cada jugador que tuvo que ser cambiado.
Con el final del encuentro y la victoria consumada, el DT festejó con puño apretado y se abrazó con el grupo de suplentes que estaban parados ansiosos por el final. Después, se acercó a su grupo de trabajo para abrazarse con sus colaboradores y atender a la televisión.
Bienvenido Gustavo, tu éxito será nuestro éxito...





Los quince días de trabajo gracias al receso por las eliminatorias permitió que Alfaro pudiera trabajar con cierta tranquilidad los primeros conceptos en el predio de Estancia Chica, y el mismo tiempo sumado al triunfo frente a Arsenal permitieron poner paños fríos a todo lo acontecido previamente.
EL MINUTO A MINUTO
Los hinchas aplaudieron su llegada al Estadio del Bosque al descender del micro que transportó a la delegación desde Estancia Chica, los minutos previos a pisar el campo transcurrieron dentro del vestuario ultimando detalles previos al inicio del encuentro frente al Cervecero.
Cuando llegó la hora, el DT pisó el campo de juego y el pueblo tripero lo recibió con un aplauso unánime, sinónimo de aprobación. Sentado en el banco esperó que los jugadores se acomodaran en el campo y posó para las fotos de rigor.
Con el pitazo inicial del arbitro empezó formalmente la era Alfaro y desde momento en que se paró para cumplir con el minuto de silencio no volvió a sentarse en todo el partido.
Se lo notó intenso en sus indicaciones y muy metido en cada instancia del juego, dando órdenes permanentemente y protestando cada fallo del juez. Mesurado a la hora de festejar el gol, se lamentó cada situación errada al grito de "vamos a definirlo, vamos a definirlo", y saludó a cada jugador que tuvo que ser cambiado.
Con el final del encuentro y la victoria consumada, el DT festejó con puño apretado y se abrazó con el grupo de suplentes que estaban parados ansiosos por el final. Después, se acercó a su grupo de trabajo para abrazarse con sus colaboradores y atender a la televisión.
Bienvenido Gustavo, tu éxito será nuestro éxito...




